Para llevar a cabo adecuadamente un evento, se sugiere clasificar en cuatro fases las diferentes actividades a desarrollar, ya que nos permitirá coordinar de manera organizada las tácticas establecidas y mantener un mayor control dentro del seguimiento.
Las cuatro fases para la organización de un evento son:
·
Planeación de un Evento
En esta fase, se deberá definir el objetivo y expectativas de
la celebración del evento, identificar la audiencia y los mensajes
claves a transmitir, cuantificar los recursos necesarios, realizar una
calendarización de las actividades y definir la respuesta esperada
por parte de la audiencia.Se designarán los recursos, así
como las especificaciones generales y detalladas (calendario) de las
diferentes actividades por realizar
·
Pre - Evento
En esta etapa se deben desarrollar acciones que ayuden a posicionar
una imagen única del evento en la mente y el corazón del
público objetivo, por ello es importante crear tácticas
consistentes que respalden la estrategia de comunicación de éste.
·
Durante el Evento
Consiste en la exitosa coordinación y ejecución de las
actividades previamente planeadas. En esta fase del evento están
implícitas las tareas que se programaron en las etapas anteriores
y que requieren de su realización. Se recomienda revisar cada
actividad que se vaya realizando de acuerdo a lo planeado en su calendarización
y al checklist del evento.
Se aconseja, realizar un ensayo de todo el evento al menos con 24 horas de anticipación, para asegurar que todo está en orden y en caso de que algo falle, poder corregirlo.
· Post
- Evento
En esta
etapa se deben tomar en cuenta dos puntos importantes:
1) Las actividades de seguimiento y
2) La aplicación de encuestas de satisfacción y reporte
de resultados.
**Colaboración y Recopilación de material de: Lic. Catherine Guzmán, egresada de la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación, experiencia en el ámbito de Comunicación y Relaciones Públicas por más de 5 años; México 2009.












