Como el sociólogo canadiense Marshall McLuhan lo predijo en 1967, el estilo de vida de “la aldea global”; donde “debido a la velocidad de las comunicaciones, toda la sociedad humana comenzaría a transformarse y su estilo de vida se volvería similar al de una aldea”; resulta cada vez más tangible cómo gracias al progreso tecnológico, todos los habitantes del planeta se conocen unos a otros y se intercom unican de manera instantánea y directa.
Por su parte, John Bergen, presidente de una de las empresas de relaciones públicas más grandes del mundo, declaró para el RP Journal de Estados Unidos: “Como el tiempo y el espacio se comprimen con la incorporación de la tecnología a la comunicación, las grandes empresas tienen que enfrentar problemas con diferentes públicos, en lugares geográficos muy diversos y en lapsos muy cortos”.
En este sentido, es evidente como hoy por hoy, las empresas e instituciones comprenden la interdependencia como una condición necesaria para el desarrollo de su negocio, y por lo tanto comprenden la imperiosa necesidad de una estrategia de comunicación que repercuta directamente en sus intereses.
Hacia una Nueva Cultura de Comunicación
Tener conocidos en la prensa e invitarlos a los eventos corporativos ya no es suficiente para una exitosa campaña de relaciones públicas, pues aunque durante algunos años hubo un creciente boom de la actividad por parte de supuestas “consultoras”, el día de hoy las organizaciones conocen la importancia que tiene una adecuada estrategia de comunicación.
En la actualidad, gracias a la nueva cultura de comunicación que existe, los responsables de estas áreas ocupan puestos gerenciales dentro de los organigramas de las compañías, que con el objetivo de la consecución de sus estrategias de negocio, recurren a especialistas que complementen esta actividad.
Durante los últimos años, las empresas han recurrido a consultorías en diversas áreas que mejoren sus relaciones con sus distintos públicos (llámense: clientes, proveedores, autoridades, medios de comunicación, e incluso sus empleados), pues debido a los costos en infraestructura y personal que representan los departamentos internos, es recomendable asesorarse con despachos de consultoría o asesoría externa.
“Como en muchas otras actividades, en relaciones públicas el outsourcing está de moda”, afirma Carlos Bonilla en su libro “Relaciones Públicas”. Así como imprescindible se ha vuelto la contratación de asesorías en materia penal o fiscal; resulta necesaria la consultoría en comunicación estratégica y conducta organizacional que permita a una empresa proyectar la imagen que desea que los demás tengan de ella.
“La tarea de un consultor consiste en contribuir al diagnóstico de la relación de una organización con sus públicos clave; también elabora estrategias y planes de acción encaminados a modificar la percepción que sobre la empresa o institución tienen los grupos de interés y determina la rentabilidad del esfuerzo llevado a cabo, de acuerdo con la contribución de éste a los resultados del negocio”, afirma Bonilla.
Cómo Elegir al Mejor Aliado
En el entendido que la consultora o agencia refleje en su propuesta estratégica, un mayor conocimiento sobre determinada empresa o institución, hay diversos aspectos a considerar en la elección de la más adecuada, tomando en cuenta que las acciones realizadas en conjunto serán las mismas que al elegirse el mejor aliado para la contienda. De acuerdo a Carlos Bonilla los criterios a evaluar, son:
- Experiencia y prestigio.
- Precio.
- Conocimiento del mercado en el cual se desempeña la empresa.
- Infraestructura.
- Cartera de clientes.
- Relaciones con la prensa.
Aquella agencia que partiendo de estas cuestiones empate mejor con las necesidades de comunicación de su empresa, es sin duda, su mejor aliado, ya que contribuirá de manera favorable a su estrategia de negocios. Por ejemplo: Si su empresa sólo tiene actividades en México, no tendría caso recurrir a una agencia con sucursales en el extranjero.
En conclusión, reconocer la interdependencia de cualquier empresa o institución con su comunidad, puede significar un diferenciador de ella con respecto a sus mismos competidores, posición que muchas compañías han logrado gracias a la elección y el apoyo de su mejor aliado, las consultorías de Relaciones Públicas, que pese a los ataques de propios y extraños en determinada industria, han sabido ganar contiendas a través de la sinergia con sus clientes.
**Colaboración Especial de: Carolina Nacif, egresada de la Licenciatura en Periodismo y Comunicación Colectiva ENEP Acatlán (UNAM) basado en “Relaciones Públicas” de Bonilla Gutiérrez Carlos, Edit. Compañía Editorial Continental, primera edición México 2002; México 2008.













