Hoy, muchas organizaciones ya han tomado conciencia de que la reputación, la confianza y la fidelidad no sólo se construyen y se fortalecen por medio de los mensajes de marca; y que los CEOs o Directores Generales tenemos un papel fundamental para ayudar a conseguir tal objetivo. Atrás quedaron los tiempos en que éramos vistos como hombres o mujeres casi inalcanzables, cuya imagen y mensajes no aportaban contenido de valor ni lograban un impacto en las Audiencias Objetivo.

En mi experiencia brindando consultoría a Ejecutivos de Alto Nivel de firmas de diversas industrias, me ha confirmado que los líderes de las organizaciones aportamos gran valor cuando se trata de reforzar las estrategias de posicionamiento y reputación de las marcas a las que representamos. Hoy, como nunca antes, las audiencias buscan establecer relaciones estrechas con sus marcas favoritas como si se tratara de relacionarse con sus amigos.

Por ello, es determinante que los CEOs se conviertan en auténticos Voceros de sus organizaciones y de sus marcas; pero sobre todo, que sean capaces de transmitir mensajes que aporten contenido de valor y generen experiencias que cautiven a sus Audiencias Objetivo y las conviertan en fieles seguidoras de sus marcas.

Las Audiencias son uno de los principales elementos que influyen precisamente en la construcción de la reputación, de allí la necesidad de transmitir mensajes de valor que generen y refuercen el vínculo entre ellas y las marcas.

Las Audiencias son uno de los principales elementos que influyen precisamente en la construcción de la reputación, de allí la necesidad de transmitir mensajes de valor que  generen y refuercen el vínculo entre las Audiencias y las marcas; atrayéndolas y seduciéndolas a través de Mensajes Clave focalizados y con contenidos atractivos y de utilidad.

Sin embargo, no muchos CEOs han considerado en serio estos hitos del Marketing, aun cuando sus asesores de Comunicación y Relaciones Públicas se los han dicho una y otra vez. Algunos, incluso, ni siquiera piensan en todas sus audiencias al momento de definir planes de negocio.

Por ejemplo, según la Encuesta Global Anual de CEOs 2013, de PwC, la mayor parte de los CEOs a nivel mundial, reconocen que no todos sus Stakeholders representan una “influencia significativa” en su estrategia de negocios. La mayoría de ellos, según este análisis, centra sus esfuerzos en clientes, gobierno y organismos reguladores, colegas y competidores de la industria; mientras que muy poco consideran a empleados, socios, medios de comunicación, comunidades locales y usuarios de medios sociales.

¿Por qué es importante el rol del CEO en la construcción de la reputación?

La credibilidad de estos ejecutivos es sustancial para hacer verosímiles los mensajes de la compañía, pues hay quienes aseguran que la reputación del CEO puede representar hasta el 50% del total de la reputación de una compañía o marca.

Y esto no es por nada exagerado si consideramos que el CEO es visto como la personificación de una marca o compañía; y por tanto, las Audiencias asumen que todo lo que él diga y haga es como si la entera organización lo hiciera. De allí que su imagen, discurso y acciones impacten de forma positiva o negativa en las percepciones y decisiones de clientes, empleados, proveedores y demás Audiencias.

Así que según actúe y se exprese el CEO, éstas asumirán que la organización entera tomará esa posición, y más cuando se trata de asuntos delicados, como aquéllos relacionados con la ética y el buen gobierno corporativo.

Ante esto, es importante que el CEO esté consciente de que no sólo debe ser el principal vocero de la compañía, sino sobre todo, el principal promotor y defensor de la misma.

Brinde mensajes de impacto

Los mensajes tienen un papel importante en la comunicación y la reputación de la compañía, pero cuando ésos provienen del líder de la misma, es de suponerse que deben causar un impacto mayor en su Audiencia; sin embargo, esto no siempre sucede así.

¿Cómo conseguirlo? Evalúe su estrategia de Mensajes Clave, la calidad de sus contenidos y la manera en que los está comunicando. Una forma de hacerlo es considerando estos tres puntos:

1.- ¿Estoy proporcionando la información que espera mi Audiencia? Evalúe si la información que está proporcionando tiene sentido y es de valor para sus Audiencias. La forma más sencilla de saberlo es si estamos satisfaciendo una necesidad y comunicando algo de forma diferente. También tome en cuenta si sus mensajes están justo en el lugar y momento en que su Audiencia los desea.

2.- ¿Estoy construyendo una conexión emocional? Sin duda que la mejor manera de llegar hasta nuestra Audiencia y mantenernos cerca de ella, es mediante una conexión emocional con ellos. Para que esto suceda, nuestros mensajes deben ser relevantes, atractivos y dirigirse a los intereses y experiencias de nuestra Audiencia.

3.- ¿Estoy motivando a la participación? No basta con dar la información correcta; hay que dejar que nuestra Audiencia se apropie de esa información, la enriquezca y genere nuevos espacios donde la comparta con otros. Nuestra audiencia debe sentirse tomada en cuenta.

Cualquier hombre o mujer al frente de una organización lleva sobre sus hombros una gran responsabilidad, pues para sus Audiencias, es garantía de un futuro promisorio. Su reputación, entonces, es parte de esta expectativa; por eso es necesario poner especial atención en la calidad de los mensajes que comunica cada vez que se dirige a sus Audiencias; pues mientras mejor reputación se construya, mejor será la reputación que distinga a su organización.

Esta frase célebre del escritor Charles Dickens ilustra el importante papel que tiene el CEO para cautivar Audiencias: “Los diferentes medios de comunicación nunca serán un sustituto para la cara de alguien que alienta con su alma a otra persona a ser valiente y honesta”. Hombres como Bill Gates de Microsoft o Steve Jobs de Apple han sido CEOs que han sabido cautivar e inspirar a sus Audiencias; y usted, ¿también está haciendo lo mismo?