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Síndrome del Burnout: ¿y si se quema el fusible del CEO?

Burnout: ¿y si se quema el fusible del CEO?
Héctor M. Meza
Escrito por Héctor M. Meza

En tiempos de tormentas en la Ciudad de México, entre rayos y truenos falla el suministro eléctrico, y se va la luz en mi colonia.  Siempre, como rutina, tomo una linterna y me dirijo hacia la caja de fusibles. Ilumino la caja y empiezo a revisar fusible por fusible, los cuales sirven para que al aumentar la corriente por un cortocircuito, sea la parte que más se caliente y sea la primera en fundirse. Una vez interrumpida la corriente, el resto del circuito ya no sufre daño alguno y evita que se queme la instalación eléctrica. Como era de esperarse siempre hay un fusible quemado y al cambiarlo “se hace la luz”.

Hoy en día parece que muchos CEOs y directivos se están quedando sin luz, debido a que uno o varios de sus fusibles están quemados por razones como la excesiva carga de trabajo, no delegan responsabilidades, depresión, agotamiento entre otros factores que evitan que la energía y las ideas no fluyan en su trabajo, proyectos, planes y decisiones.

Ante este escenario, es probable que estén experimentando un mal muy recurrente en el ejecutivo del nuevo milenio: Síndrome del Burnout  -consumirse o agotarse-, es un padecimiento común entre directivos y profesionistas relacionado con ambientes de trabajo altamente competitivos, largas jornadas laborales, elevado nivel de responsabilidad, tareas rutinarias y/o monótonas, puestos relacionados con atención al cliente y estrés.

Tal vez eres  el propietario de una startup o un director de una corporación y te apasiona tu trabajo,  construyes o diriges tu empresa con entusiasmo y no te importa trabajar hasta tarde o durante los fines de semana porque sabes que dirigir un negocio es un trabajo serio.

Y entonces, un cualquier día, te despiertas y te dices “no me quiero levantar”. Apagas el despertador y miras fijamente al techo sin ganas para empezar el día. Piensas en el número infinito de cosas que hiciste ayer y tienes que hacer hoy. Te sientes tan agotado que ni siquiera puedes encontrar una pequeña gota de motivación.

Siento decir esto, pero estás sufriendo de agotamiento o estás desgastado.

¿Qué es el síndrome de burnout?

Antes de entender el síndrome de burnout, necesitas entender qué es el estrés.

Tendemos a pensar que el estrés es algo que podemos ver y sentir; Como manos sudorosas, latidos cardíacos más rápidos, rechinar de dientes o problemas estomacales. El problema es que el estrés es mucho más insidioso y se arrastra en nuestras vidas sin señales obvias. En otras palabras, puedes estar estresado y tú ni darte por enterado.

Si tienes mucho trabajo y poco tiempo, plazos de entrega, dificultad para encontrar tiempo para todo lo que has planeado, si sientes la carga de adrenalina o si no puedes concentrarte, probablemente estás sufriendo de estrés. La triste realidad es que si te sientes estresado constantemente, se convertirá en estrés crónico que te llevará directamente al agotamiento de trabajo (síndrome del burnout.)

¿Y qué es el burnout?

“El burnout es un estado de agotamiento emocional, mental y físico causado por estrés excesivo y prolongado. Ocurre cuando te sientes abrumado e incapaz de satisfacer las demandas constantes. A medida que el estrés continúa, comienzas a perder el interés o la motivación que te llevó a asumir un papel determinado en primer lugar”

¿Así que aquí estás?

  • Agotamiento físico y mental
  • Cambios en el estado de ánimo, irritable y de mal humor.
  • Indiferencia hacia los clientes, usuarios y compañeros de trabajo.
  • Desmotivación y desilusión por el trabajo a realizar.
  • Sensación de que la jornada laboral es muy larga e interminable.
  • Falta de energía y menor rendimiento
  • Tensión, dolores musculares y articulares.
  • Problemas gastrointestinales, dolores de cabeza, mareos, entre otros problemas físicos.

Tienes todos los signos de burnout. Estás estresado, sobrecargado de trabajo, frustrado y desmotivado. Odias el trabajo que amabas anteriormente. No tienes idea de qué hacer para revivir la chispa de la pasión que te llevó a este lugar.

Como diría la presentadora de televisión americana  Oprah Winfrey: “La energía es la esencia de la vida. Diario decides cómo vas a utilizarla sabiendo lo que deseas… y manteniendo el foco”.  Es por eso que si manifiestas algunas de estas señales, es tiempo de cambiar el fusible para volver a generar luz y recuperar la chispa de la pasión por tu trabajo.

Afortunadamente, la cura está a tu alcance.

El primer paso es entender que has estado bajo presión. El segundo paso será cambiar tus hábitos para que puedas equilibrar el trabajo con tu vida personal.

¿Cómo recuperarse del burnout?

  1. Trabaja más inteligentemente

¿Conoces esta frase «trabajar más inteligentemente, no trabajar de más?»Establece prioridades y fechas de cumplimento. Eso te permitirá enfocarte y poner tu atención y energía en los puntos clave, en vez de atender urgencias o actividades que pueden resolverse más adelante.

Tip: Piensa  en cualquier tarea que te toma mucho tiempo, es muy probable que alguien haya inventado una aplicación que puede ahorrar tiempo al hacer esa tarea. Te ayudará a administrar con más éxito tus tareas y tu tiempo.

  1. Desenchúfate

Así que si tiendes a estar  ocupado no sólo en las mañanas, sino durante todo el día, considera ralentizar un poco. No tienes que hacer todo al mismo tiempo. Si quieres omitir tu gimnasio y dormir más – hazlo! Si no sientes que quieres leer las noticias, entonces no lo hagas. La mejor manera de relajarse es desconectarse del mundo exterior fuertemente y concentrarse en uno mismo.

Sabemos, a veces no es posible, por lo menos intenta darte un tiempo sin revisar tu correo electrónico, mensajes o perfiles de redes sociales. Date el  derecho de estar fuera de línea y de vivir tu vida .Tomate un tiempo para recuperar la inspiración. Tomate un tiempo para respirar, Da un paseo, calma tu cerebro y escucha el silencio degusta un café y pone música relajante, entre otras cosas, permite retomar la perspectiva real del momento, afrontar los retos y compromisos con otra actitud, así como buscar el lado positivo en medio de una crisis y/o problema.

Tu negocio no colapsará si no respondes rápidamente y no serás despedido porque no respondes  los correos electrónicos el sábado.

Tu segundo paso debe ser dejar tu móvil en casa cuando salgas con tu media naranja o tus amigos. ¿Has visto a todas estas personas sentadas en una mesa y revisando sus móviles? No quieres ser uno de ellos. Sabemos, a veces no es posible, por lo menos intenta darte un tiempo sin revisar tu correo electrónico, mensajes o perfiles de redes sociales.

Tip: si tienes problemas para dormir, no revises tu móvil ni tu portátil al menos 2 horas antes de irte a dormir. Las pantallas brillantes para móviles y portátiles pueden envolver tu cerebro, por lo que pensara que todavía es día.

  1. Di no a las redes sociales

A menos que seas un gestor de redes sociales, no necesitas Facebook o Twitter en tu móvil, así que considera desinstalarlo. Si te suena demasiado drástico, desactiva todas las notificaciones y revísalo sólo dos veces al día. Los medios de comunicación social son los peores consumidores de tiempos porque cada vez que inicias una sesión, verás algo interesante.

Y no estamos hablando de cosas tontas como gatos divertidos; Estamos hablando de cosas realmente impresionantes que te pueden chupar por horas. Un artículo sobre cómo mejorar tu productividad, cómo ser un buen jefe o cual es el último proyecto de Leonardo da Vinci.

Podrías pensar que vale la pena leer y saber, pero piensa de esta manera: sigue siendo una gota en el océano del conocimiento. El Internet está lleno de cosas igualmente importantes, así que si  no sabes cuál fue el último proyecto de Leonardo, no significa que eres un ignorante.

Ya en serio, si no es necesario, no revises Twitter o Facebook. O al menos, no durante los fines de semana. Los medios sociales pueden darte la ilusión de relajarte, pero de hecho, tu cerebro está escaneando cada sitio web en busca de información y recordación de imágenes.

  1. Trabaja menos

No tomamos vacaciones, no tomamos días libres. No debería sorprendernos que el agotamiento y el estrés crónico sean uno de los grandes problemas de la sociedad occidental. Trabajar menos es el paso más importante y, sin embargo, el más difícil. Para aquellos de nosotros para quienes su trabajo es una pasión, es muy difícil dedicarle menos atención.

Pero piénsalo de esta manera: si estás agotado, estás mentalmente agotado. No tienes energía ni motivación para trabajar. El agotamiento emocional afecta tu productividad y desempeño laboral de mala manera.

Además, si te levantas temprano en la mañana y por la noche estás todavía en el trabajo, entonces debes pensar en tu actitud una vez más. ¿Se derrumbará el negocio si sales antes? ¿O si no respondes a este correo electrónico hoy? No lo creo.

Un equilibrio saludable entre el trabajo y la vida

Un estilo de vida estresante puede poner a la gente bajo extrema presión, al punto de sentirse agotado, frustrado y quemado. El estrés en el trabajo también puede causar síntomas físicos y mentales.

Interfiere con la capacidad de prestar atención o concentrarse, afecta nuestro desempeño en el trabajo, causa problemas interpersonales en el hogar, disminuye nuestra felicidad y puede crear problemas de salud reales.

Por suerte, con un poco de paciencia, se puede superar.

Recuerda acerca de tu tiempo libre y trata de separar el tiempo cuando  estás trabajando y los momentos en que estás descansando. Desconéctate de la realidad en línea y presta atención al mundo que te rodea. No se te olvide tomar tus vacaciones. Lleva un ritmo de vida saludable practicando algún deporte, alimentación balanceada y a sus horas, evita desvelarte, sal a caminar, respirar, hacer ejercicios antiestrés y estiramientos a lo largo del día.

Si estás pasando o alguien de tu equipo por un momento en las llamas del estrés y la rutina, es la gran oportunidad para seguir estos sencillos pasos para transformarse de estar quemado a renacer de las cenizas del burnout como el ave fénix.

Continúa conociendo otro problema al que pueden enfrentarse CEO´s  en el siguiente artículo: Síndrome de Hybris cuando el CEO se “enferma”.

Sobre el Autor

Héctor M. Meza

Héctor M. Meza

Director General de InfoSol. MBA, Consultor y Catedrático en Estrategias de Comunicación Integradas a la Mercadotecnia. Fue Vicepresidente en IBM de México y Presidente de Motorola para México, Centroamérica y el Caribe y VP de la Corporación.

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