Con el desarrollo de las nuevas tecnologías y con ello el surgimiento de nuevos canales digitales, las empresas y las marcas han tenido que adaptar a estos sus estrategias de comunicación; lo que significa un nuevo reto para los profesionales de comunicación  y relaciones públicas, pues más allá de la simple ejecución de las estrategias deben rentabilizar al máximo la inversión realizada.

Demostrar que una estrategia está teniendo un efecto positivo y demostrar la viabilidad del plan de comunicación, debe basarse en la medición de los resultados de las mismas. Por ello la clave a la hora de activar cualquier plan es establecer la estrategia de medición y determinar los KPIs.

Tres pasos básicos para la medición de tus campañas

No. 1 Establece tus objetivos

Para la medición, tanto de campañas de largo como de corto plazo, es necesario partir de un punto de vista cualitativo y cuantitativo. Es importante acordar, de manera transparente, metas y métricas al iniciar una campaña y en conjunto acordar los KPIs (indicadores clave de desempeño) -fundamentales para evaluar los factores de visibilidad y engagement.

Si una acción de comunicación no se puede medir, no tiene sentido realizarla, por lo que es importante establecer qué se va a medir de cada acción y los objetivos de cada una. Si el objetivo de la estrategia de comunicación es vender, establecer una estrategia de  medición de impactos en medios, no tendrá mucho sentido, pero sí medir el número de ventas a través de los diferentes canales de venta.

Debemos preguntarnos si los objetivos marcados son realistas y si el presupuesto asignado es el adecuado.

No. 2 Mide la progresión de tu plan de comunicación

Con los objetivos y canales definidos y las herramientas necesarias para su ejecución, llega el momento de establecer los KPIs o indicadores que nos aseguran que nuestros objetivos de comunicación se están cumpliendo. Si no se analiza algo a detalle, ¿cómo se puede saber si se está mejorando o empeorando?

La medición es necesaria para ser capaces de gestionar en tiempo real. Cuando descubres que las cosas no funcionan, quizá es demasiado tarde, con la consecuencia inevitable de acabar cayendo en la frustración. Sin embargo, llevando a cabo un seguimiento de las acciones realizadas y de lo que consigues, puedes corregir sobre la marcha los puntos a modificar o a reforzar de tu plan.

No. 3 Presentación de resultados

La mayoría de las plataformas donde desarrollamos nuestra estrategia nos proporcionan estadísticas propias para analizar y conocer el rendimiento de nuestra campaña. Lo cual, sin duda, nos facilitará el análisis y permitirá obtener toda la información que necesitemos de forma inmediata, clara y rápida. Recabar los datos permite utilizarlos para diseñar estrategias futuras. La finalidad de todo análisis de resultados es optimizar la estrategia.

Llevar a cabo la medición de toda estrategia implica tiempo y dinero, y los resultados positivos dependerán de la monitorización constante. Siempre será mejor identificar a tiempo las fallas antes de que se conviertan en grandes problemas, así que recuerda… “Lo que no se puede medir, no se puede mejorar”.

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