Archivo de la etiqueta: Comunicación

Marketing de Nicho: La Curiosidad Avivó la Marca

Existe en el imaginario colectivo una idea, en general negativa, hacia el hábito de ser curioso. Quien lo es fuera de la infancia, es catalogado como indiscreto; sin embargo, en Comunicación y Marketing, ser curioso es una virtud que permite estar al tanto, conocer y atender las necesidades del mercado y los consumidores.

Tomando en cuenta lo competido que está el mercado, todas las empresas deben definir cuál es el nicho indicado para su negocio y saber todo acerca de tus clientes.

En alguna ocasión José Saramago, refirió: “Dicen que la curiosidad mató al gato, pero no cuentan si lo que descubrió merecía la  pena”. Este mismo planteamiento es el que debe hacerse todo profesional de esta área. Ir más allá de los cuestionamientos generales para conocer y delimitar las audiencias objetivos que están allá afuera, ansiosos por adquirir productos/servicios hechos a su medida.

En Comunicación y Marketing, la curiosidad se traduce en buscar todo acerca de los clientes -motivaciones, deseos, metas, gustos- para generar mejores mensajes y difundirlos de manera focalizada en la convergencia de medios -ganados, pagados y propios-: todo yendo de lo general a lo particular.

En este sentido, en los últimos años el Marketing Directo -e-marketing, telemarketing, marketing por correspondencia, below the line, venta directa- se ha posicionado como una de las opciones más rentables cuando se trata de llegar a una audiencia específica y generar en ellos una reacción proactiva hacia la compra.

Hoy los mensajes que se entablan con las audiencias son cada vez más cerrados a un determinado sector o grupo, segmentado por su edad, nivel socio económico o simplemente por sus gustos. Tomando en cuenta lo competido que está el mercado, todas las empresas, no importando su tamaño, deben definir cuál es el nicho indicado para su negocio y saber todo acerca de tus clientes.

Ver lo que otros no ven

Cuando empresarios y especialistas en Comunicación y Marketing hablamos de nichos, nos referimos a una parte de la población derivada de un segmento de mercado con necesidades particulares semejantes. Aunque a simple vista parece fácil distinguir quién está consumiendo tus productos/servicios, el entramado de empresas que compiten con la tuya dificulta segmentar audiencias y estrategias.

La labor del Marketing de nicho es precisamente definir quién le está comprando qué a su negocio, si lo está haciendo bien su empresa, o bien, si necesita mejorar su estrategia de comunicación o de venta. De manera simple es encontrar oportunidades, ver lo que otros no ven, definir nuevas audiencias y buscar necesidades no atendidas.

Vacunarse contra la competencia

Dirigirse a un nicho de mercado específico puede traer a su negocio grandes ventajas. Esto a pesar de que muchas veces se habla de que estar muy enfocado implica menores ventas u oportunidades de crecer rentablemente. Y es precisamente todo lo contrario.

En este contexto, por subestimar la fortaleza de la especialización muchas empresas prefieren seguir compitiendo en mercados con poca generación de valor, baja rentabilidad y enorme competencia. A través de herramientas como portales especializados de video, blogs, micrositios, prácticas de mailing y el uso de redes sociales, el Marketing ha encontrado canales útiles para encontrar y comunicarse con nuevas audiencias.

Cuando tu negocio se especializa en un nicho específico, pasa de ser uno más, a ser la mejor opción por estar más preparado para resolver las necesidades de un segmento en particular. Y lo más importante: el precio ya no será la variable más importante.

Ni muy muy, ni tan tan

Casi siempre estamos pensando en incrementar las ventas de nuestra empresa, obtener más clientes, aumentar nuestra cobertura y crecer la participación en el mercado. Crecer, crecer, crecer.

En muchos casos no es tan fácil saber detectar hasta dónde podemos llegar de una manera rentable, delimitando nichos.

Cuando tu negocio se proponga identificar un segmento debes de tomar en cuenta los siguientes puntos:

  • Identificar realmente cuál es tu audiencia objetivo: Aquí la labor se basa en ubicar qué personas o empresas pueden valorar lo que vendes y aprecien ese ofrecimiento.
  • Determinar cuántos clientes potenciales tiene ese sector: El trabajo consiste en darse a conocer y demostrar por qué tu negocio es una mejor opción que tus competidores.
  • Evaluar qué tan rentable es ese segmento: Si el mercado en el que quieres vender tus productos/servicios está saturado, busca nuevas opciones. No le tengas miedo a la innovación y encuentra otras oportunidades para encausar tu negocio.

Otro punto clave es establecer la Propuesta de Valor de la compañía hacia sus audiencias, la cual consiste en una mezcla única de productos, servicios, beneficios y valor agregado que da una compañía/marca a sus clientes. Esto permite diferenciarse de la competencia y ser una opción/oferta atractiva al mercado. Finalmente es importante evaluar cuál es el futuro de ese nicho al que se desea conquistar.  No corras, hazlo todo paso a paso.

Cura para el aburrimiento

Ser curioso no es ningún pecado. Como lo hemos revisado, saber todo de tus clientes te permite encontrar nuevos segmentos, perfilar estrategias y obtener mejores resultados. Conocer, descubrir e integrar a la estrategia de Marketing y Comunicación todos los hábitos, gustos y características de tus audiencias permitirá entablar una mejor comunicación.

Recuerda lo que comentó San Agustín de Hipona, “si quieres conocer a una persona, no le preguntes lo que piensa sino lo que ama” y así como en una relación para conquistar debes descifrar sus gustos, anhelos y motivaciones, lo mismo pasa con la audiencia, entre más específico sea su conocimiento, podrás llegar de manera más contundente a posicionarte en su mente y corazón.

Kiss: Comunicación tan sencilla como un beso

Hoy en día, es mucha la información que se transmite y demasiados los productos/servicios que se venden. Llegan a tantos los mensajes que reciben las audiencias, que resulta difícil saber cuáles son los que crean un mayor impacto.  En un contexto así la simplicidad es la que destaca y volver a la esencia es el punto central de la estrategia.

El principio KISS

Hay un principio en marketing y comunicación que aconseja hacer las cosas de manera simple, sencilla y rápida. Su nombre es KISS y además de ser un sinónimo de beso, es el acrónimo de “Keep It Short and Simple!”, es decir: “¡Mantenlo corto y sencillo!”

Esta frase apuesta por la sencillez de las formas y los conceptos, y recomienda que para posicionar y vender es necesario prescindir de mensajes rebuscados o ideas poco claras; por el contrario, KISS nos refiere a que lo simple vende e impacta, así como lo complejo nos pierde.

¿Cuántas veces hemos visto o escuchado un anuncio, y hemos pensado “y todo esto para vendernos tal cosa”? Eso es lo que mucha de la gente cree. Hay ocasiones en las que la comunicación y sus diversos formatos son tan complicados, que en el mejor de los casos sólo nos quedamos con la marca anunciante, pero somos incapaces de comprender el sentido de la campaña.

KISS: “Keep It Short and Simple!”, es decir: “¡Mantenlo corto y sencillo!”

Todos los días las audiencias se ven sobre-estimuladas, a través de diferentes medios y dispositivos, por la publicidad, las redes sociales y los creadores de contenido online. Pero volver a la esencia es fundamental para que una campaña sea recordada, que venda y que, de esta forma, consiga sus objetivos.

Por otro lado, es importante que la audiencia se identifique con el mensaje, que comprenda el “por qué” de cada palabra y de cada imagen haciéndolo simple y sencillo.

Una mayor simplicidad

Actualmente, hay un sinnúmero de campañas de marketing y comunicación inmersas en diferentes medios, por lo que a filosofía KISS genera productos contundentes y muy recordables. Cuando se aplica en una campaña, existen frases como: “busque, compare y si encuentra algo mejor cómprelo” o “si no queda satisfecho le devolvemos su dinero”. No hay mayor simplicidad ni mayor contundencia, ya que la sencillez delimita lo concreto, lo comprensible, lo entendible.

Este concepto no es sinónimo de aburrido o de poca profundidad. Hoy debe ser revalorada como un elemento fundamental en las nuevas tendencias de comunicación como Marketing de Contenido, Branded Storytelling y Transmedia, por mencionar algunas.

Claves para conseguirlo

El concepto KISS, aplicado a la estrategia de marketing y comunicación, ayuda a que todo el mundo entienda lo que estamos transmitiendo. Para desarrollarlo es necesario tomar en cuenta los siguientes puntos:

Encontrar la raíz: Buscar y definir qué queremos transmitir con nuestro mensaje. Saber quién es nuestro mercado potencial, cuáles son sus características y qué queremos hacer llegar.

Eliminar lo superfluo: Hacer a un lado palabras complicadas, conceptos difusos e ideas poco claras, es fundamental para lograr la simplicidad.

Que lo entienda todo el mundo: Hablar y pensar como nuestra audiencia objetivo. Eso facilitará una comunicación directa y clara del mensaje que se transmite.

Vive el día de hoy: Analizar ¿Qué factores son los que determinan la realidad del mercado al que le queremos transmitir nuestro mensaje? ¿Cuáles son sus intereses, disgustos o inquietudes? Es importante definir qué factores determinan el contexto de las audiencias.

Revisa, evalúa y vuelve simplificar: Ser lo más sencillo y concreto posible. El mensaje debe ser tan fácil de entender que no debe de haber ninguna duda para entenderlo a simple vista.

Que todos lo entiendan

Así el principio KISS, simple y fácil para todos, es una herramienta muy útil para alcanzar éxito en las campañas que se desarrollan. La comunicación simple será la que destaque en un contexto con tantos impactos mediáticos.

La vida puede ser más simple, menos superflua y excesiva. ¿Para qué necesita reuniones de varias horas cuando puede sintetizarlo todo en una? ¿Para qué dar argumentos con un lenguaje confuso y técnico si podemos caer en el error de hacerlo incomprensible? ¿Por qué hacer grandes campañas en las que al cliente no le quede claro ni siquiera el producto/servicio que vendemos? Como comentó Albert Einstein “Debe ser simple para ser cierto. Si no es simple probablemente no podremos descifrarlo”.

Analiza no sólo las campañas de marketing y comunicación que realices o su forma de venderlas;  también, cuestiona que tanto complica tus decisiones profesionales o personales con elementos innecesarios o complejos.  Recuerda que todos los mensajes que transmitimos deben ser sencillos: de tal forma, que cualquier persona los pueda entender. Deja que la vida fluya y encuentra en lo esencial al mejor vehículo para llegar al corazón y mente de tus audiencias.