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Lecciones de las misiones espaciales sobre liderazgo y trabajo remoto

La descentralización del trabajo derivada de la pandemia ha representado un reto para muchas organizaciones. Sobre todo, por los desafíos inherentes al trabajo remoto, como la falta de supervisión cara a cara, el acceso a la información, el aislamiento social y las distracciones en casa.

Si bien parece complicado, no nos enfrentamos necesariamente a un problema sin solución. Un ejemplo de ello, nos lo dan las organizaciones aeroespaciales.

A través de los años, las misiones espaciales han aprendido a trabajar eficazmente a pesar de la enorme distancia que separa a los equipos en Tierra de los astronautas en los transbordadores espaciales. Sin olvidar que estos últimos viven y trabajan socialmente aislados de amigos y familiares, en un área relativamente pequeña en condiciones que dificultan el trabajo. Y no profundicemos sobre los problemas para actividades vitales como dormir, pues aunque algunos descansan en compartimentos especiales o en sacos de dormir sujetados con velcro a las paredes, hay quienes prefieren flotar con el debido cuidado de no golpear a alguien o algo.

Indudablemente, la labor de este sector nos puede dejar grandes enseñanzas si les prestamos atención y “aterrizamos“ su conocimiento a nuestro modo de trabajo actual, así como a nuestras estrategias de liderazgo. Por esta razón, a continuación te comparto algunas ideas para crear una cultura organizacional en acción y ayudar a que los equipos remotos funcionen de manera cohesiva, a pesar de los desafíos:

1. Armoniza la labor de cada colaborador con los objetivos de la organización

De acuerdo con una investigación realizada por dos profesores de la Universidad Northwestern sobre los equipos de trabajo en los viajes espaciales, los astronautas son muy conscientes de los elevados objetivos de su organización y de cómo sus esfuerzos individuales contribuyen a lograrlos. Entonces, incluso cuando la tarea es mundana, como practicar maniobras con herramientas en gravedad cero, tienen una idea clara de cómo esa tarea tan “sencilla” encaja en el panorama general.

Debes asegurarte de que todos tus colaboradores comprendan cómo su trabajo, sin importar el nivel del cargo, aporta a los objetivos de la organización. Definir el propósito es fundamental para conectar emocionalmente a los empleados con la misión de tu marca y conservar viva la cultura organizacional. En este nuevo contexto, con grandes cantidades de incertidumbre y complejidad, garantizar que todos conozcan el propósito general y su función para lograr el éxito es la base del alto rendimiento para los equipos remotos.

2. Define metas y evita la microgestión

El primer motín espacial ocurrió – de acuerdo con la información de Northwestern – en 1974, cuando la tripulación del Skylab estadounidense se rebeló contra el control de la misión. La tripulación estaba tan frustrada con las tareas estructuradas que se les asignaron, que decidieron cortar la comunicación durante un día. Después de ello, llegaron a un acuerdo con el equipo terrestre para tener la libertad de completar las tareas en su propio horario. Decisión que no interfirió para que la misión completara sus objetivos según lo programado.

Ante una disrupción como la que vivimos, es inevitable que se perciba una pérdida del control mientras el personal trabaja desde casa. Céntrate en los resultados, no en la actividad; esta es una práctica para aumentar el compromiso y empoderar a los empleados. Define claramente las metas y los resultados deseados, luego permite que tu equipo desarrolle un plan de ejecución para mejorar la creatividad y la responsabilidad. En un entorno remoto, es aún más difícil microgestionar a las personas y una supervisión estricta solo dañará la moral de tu fuerza laboral.

3. Mantén la comunicación para preservar el ánimo positivo

Según los mismos investigadores de Northwestern, existe el “fenómeno del tercer trimestre”, en el que los estados de ánimo y las motivaciones de los integrantes de un equipo cambian en el tercer trimestre de una actividad en particular. Un efecto que también padecen los astronautas en sus misiones espaciales. Por lo tanto, los líderes deben manejar esas depresiones, ofreciendo apoyo e introduciendo nuevas rutinas para restaurar la energía de las personas.

¿Cómo saber cuándo ha llegado el “tercer trimestre” durante esta pandemia? En una crisis como la actual, cada colaborador ha reaccionado de diferente manera en distintos momentos. Por lo cual, mantener una comunicación constante con tus equipos es fundamental para detectar cualquier cambio en el estado de ánimo, motivación o rendimiento de cada integrante, con la finalidad de poder brindar apoyo cuando sea necesario y evitar que el desgaste afecte en las labores cotidianas.

Consejo bonus sobre liderazgo: apunta alto con datos

El hilo común que atraviesa la creación tanto de una cultura de mejora como de procesos que permitan cambios rápidos es que el sector espacial aproveche de manera experta el poder de los datos. Todo lo que se hace, se crea a partir de un conjunto sólido de datos, ya sean observaciones meteorológicas para decidir la ventana de lanzamiento de un cohete, o un conjunto complejo de algoritmos para controlar la trayectoria a través de la estratósfera. Las variables se cuantifican, se miden y se observan con un objetivo en mente.

La pandemia ha expuesto a los negocios a una prueba extrema de resiliencia, que puede superarse aprovechando la oportunidad para mejorar nuestras organizaciones; adoptando soluciones basadas en datos que ayudarán a crear una cultura de mejora. Desde esta postura abierta, puedes crear procesos que permitan un cambio real y efectivo, al igual que en el sector espacial, aplicándolo a tus propias misiones de negocio.

Para que la colaboración en equipo funcione de forma remota, debes ser claro y estratégico sobre cómo se colaborará en la distancia. Sally Ride, la primera mujer estadounidense en ir al espacio, a bordo del transbordador espacial Challenger, dijo sobre su esperiencia espacial: “Las estrellas no se ven más grandes, pero se ven más brillantes.” Este es un momento crítico para ser resiliente, tomar las riendas de la situación y saber apoyar a tus equipos para hacer despegar a tu marca.

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La Construcción de la Imagen Política

En política, la imagen es un recurso, un instrumento, una herramienta, un proceso y un método para acceder al poder; para competir por él; para ejercerlo y para conservarlo.

Como recurso, instrumento y herramienta, la imagen política debe ser utilizada de manera estratégica, oportuna y eficiente. La calidad de la misma depende precisamente del poder que pueda generar, es decir, de la influencia, liderazgo, dominio, privilegios, distinciones, oportunidades y seguidores leales que produzca.

En síntesis, la imagen política es un conjunto de mensajes susceptibles de ser comunicados y que, al ser percibidos de forma positiva, permiten al actor político definir y orientar la percepción de un público objetivo, así como distinguirse y posicionarse con respecto a sus competidores.

Poder, política e imagen

La imagen política es un recurso, que utilizado de manera inteligente, eficiente y estratégica, sirve para distinguir a un actor político de sus competidores y ampliar las capacidades de competencia, posicionamiento, diferenciación y rentabilidad electoral. De igual manera, los políticos utilizan su imagen para formar, negociar, conducir y desarrollar relaciones de mutuo beneficio con los ciudadanos, las organizaciones, los grupos de intereses y otros actores políticos.

La imagen política es el resultado de un proceso de promoción, difusión y comunicación que le permite al actor político presentarse ante la ciudadanía y proporcionarle la información que requiere para que sea seleccionado entre las distintas opciones en competencia.

La falta de credibilidad y confianza en los políticos, y el descrédito del gobierno y de las instituciones políticas son el resultado de la mala percepción que los ciudadanos tienen de la política, y particularmente, de los partidos y de los actores políticos. De ahí la importancia de que la imagen de la política sea óptima para transmitir confianza, certidumbre y credibilidad a la ciudadanía.

La imagen refleja:

Ante todo, debe quedar claro que hablar de imagen en política no es una cuestión meramente estética. La eficiencia y calidad de la imagen política residen en la permanencia de un actor como líder, acorde a un público objetivo, a una meta social, al cargo al que aspira o bien a la envestida que detenta.

¿Cómo construir una imagen política?

La metodología para construir una imagen en política es fundamentalmente similar a la que se utiliza en otras áreas de trabajo, es decir, sigue 4 pasos básicos:

Sin embargo, el modelo de imagen política de un actor político está ligado y fuertemente influenciado por el partido político que representa. El partido incide en el actor, sea candidato o funcionario, ya que un partido es un grupo con una historia común, con un programa y un ideario que determina su fuerza, influencia y recursos.

Modelo de imagen política

El modelo de imagen política que se utiliza actualmente se divide en 7 aspectos primarios, cada uno de los cuales tiene diversos ámbitos interrelacionados. Dicho modelo, además, está vinculado a una estrategia, misma que determina la prioridad, alcance y duración de las acciones a realizar.

1. Aspectos políticos

Un político es un representante del liderazgo de servicio, por lo cual es importante proyectar la imagen de una persona con la habilidad de cuidar sus alianzas, sus vínculos con grupos u otros actores; que cuide sus compromisos, fije prioridades y actúe con miras a proyectos de largo alcance. Además debe atraer el interés de las masas, mostrarse como un negociador eficiente y saber conducir a los grupos, agregándolos en torno a su proyecto social. Es importante persuadir, sin faltar a la verdad y la honestidad.

Ante la oposición, la fortaleza del político no puede estar a discusión, por lo cual, se le exige mantener una actitud sobria y digna. Los enemigos son siempre reales y los aliados lo son hasta haberlo comprobado, porque en política, muy frecuentemente, los intereses cambian y suelen imponerse sobre los valores.

2. Aspectos hieráticos

Los valores que la sociedad percibe en un político como parte de su imagen están relacionados en primer lugar con la confianza y la credibilidad. La verdad, la honestidad y la integridad son parte imprescindible de su reputación y prestigio. Entre otras cosas, nadie debe dudar de su nacionalismo, su sentido de pertenencia, identidad y orgullo por lo popular.

El político tiene la responsabilidad de mostrar sensibilidad y alto sentido de la tolerancia. Más que nadie, el político está obligado a mostrar solidaridad con los grupos marginados y ser guardián de la pluralidad y la diversidad ideológica de estos tiempos.

3. Aspectos psicológicos

La emoción ha prevalecido siempre sobre el raciocinio en la determinación de las preferencias políticas, de tal forma que la imagen política siempre se enfoca en formas de percepción ligadas a la emotividad de las mayorías. Es importante cuidar que su aspecto y su manejo en los medios de comunicación lo proyecten como un ser humano sensible, con carisma y también con una gran capacidad de autocontrol frente a los comentarios negativos de los adversarios.

El político actual debe ser un comunicador muy efectivo, un motivador que se convierte en el difusor central de las emociones; ser una persona extrovertida, adaptable, flexible, empática, optimista y asertiva, para que la gente desee verlo, oírlo, estrechar su mano o abrazarlo. Este deseo es un buen parámetro de medición para saber si nuestra estrategia de imagen funciona adecuadamente.

4. Aspectos sociales

El prestigio social se gana con reconocimiento. Para un político es importante mostrar un cierto arraigo e identidad en torno a la comunidad. Haber realizado alguna labor social, así como ser una persona altruista, dedicada a causas y movimientos en apoyo a personas con capacidades diferentes, adultos mayores o sociedades benefactoras, cuenta mucho para la presencia del actor político, el conocimiento que la gente tenga de su calidad moral, de su trabajo, de sus antecedentes, de la historia de su familia y la personal.

En las estrategias políticas, la comparación es una premisa básica que pretende ante todo capitalizar las fortalezas de la imagen de un actor, minimizando las debilidades y haciendo lo contrario con un adversario, de tal modo que las virtudes se magnifican a grado superlativo, esperando que el impacto de los defectos no afecte en nuestra contra la percepción de los ciudadanos.

5. Aspectos físicos

La primera impresión que se tiene de un político resulta fundamental para formar una percepción favorable. La presencia, vestuario y estética son características que debemos observar a detalle y buscar que sean las más adecuadas. A veces incluso es necesario actuar para hacer a un candidato menos brillante y más común, más cercano a la ciudadanía.

La imagen verbal también es importante en materia política: el dominio de la voz y la contundencia en la oratoria política son recursos imprescindibles para que la gente comprenda el mensaje, lo crea, lo asimile y lo recuerde. Se deben evitar los discursos largos y tediosos, así como las frases retóricas y complicadas; es más probable tener éxito cuando se dan cifras precisas y sustentamos nuestras afirmaciones en hechos conocidos y validados por el público, al igual que cuando somos breves y sustanciales.

6. Aspectos mediáticos

Además de la imagen, un político requiere de un mensaje que represente su visión y proyecto particulares, con el fin de fijarlos en la mente y emoción de los electores, que transmitan su fuerza y que generen conocimiento y aceptación hacia su persona.

Es indispensable disponer de un especialista en relaciones públicas para atender y preservar excelente relación con los medios y, en general, con todas aquellas personas cuya percepción favorable difunda la imagen y mensaje del actor político; así como transmitir con oportunidad, veracidad y relevancia la imagen y mensaje, a través de boletines, artículos, notas, comunicados y otros instrumentos de la prensa escrita.

Recibir una gran preparación en cuanto al manejo de los medios de comunicación, mediante el media-trainning, es ya una obligación para cuantos deseen participar en política. Los aspectos de comunicación en medios tales como la postura, el uso de la voz y la presencia son vitales para mostrar la congruencia entre la imagen, el partido que representa, el prestigio personal, la actitud, el puesto al que aspira y la identidad de los ciudadanos que va a representar.

7. Aspectos relacionales

La imagen de un político será vinculada siempre con la de su familia y sus amigos, con su patrimonio, con sus antecesores, con otros líderes o miembros de su partido, con símbolos, mensajes, con la publicidad de su campaña, con sus asesores, con su equipo de trabajo, con sus posturas personales y con las ideas, causas y programas que defienda.

Por ello, resulta muy conveniente cuidar la exposición del candidato a situaciones en las que se le relacione con experiencias negativas de gobierno, con líderes deshonestos o con personajes de dudosa reputación que pudieran ser percibidos negativamente por los electores. La idea de que la imagen es percepción cobra particular interés en materia política. De manera que es fundamental una estrategia, una clara visión y sentido de la oportunidad, la táctica y la forma en que se hará frente a los adversarios.

La imagen política requiere de esfuerzo, disciplina y entrega constante a un proyecto de largo alcance. Cada elección es distinta y ofrece la oportunidad de aprender algo. El éxito depende de la transmisión de estímulos congruentes, integrales, totales, persuasivos que lleven al elector a tomar una decisión en nuestro favor.

Nada es más voluble que la opinión pública, y la que tiene que ver con la política lo es aún más. Un error por mínimo que sea puede echar a perder años de esfuerzo. Una foto inoportuna, una pose, un gesto o un franco descuido puede ser la diferencia entre ganar y perder.

Bibliografía:
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Green, Robert & Elffers, Joost, Las 48 Leyes del Poder. Traducción de Dorotea Pläcking. Atlántida, Buenos Aires, Argentina, 1999.
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Maquiavelo, Nicolás, El Príncipe. Editorial Porrúa, Colección “Sepan Cuantos” no. 152. Decimonovena Edición. México, 2001.
Paredes, Alfredo. Manual estratégico de Imagen Política. IEESA-CEA Ediciones. México, 2002.
Sartori Giovanni, Homo Videns, La Sociedad teledirigida. Taurus, México, 2001.
Scheibe, Karl E., Mirrors, Masks, Lies and Secrets, Praeger publishers, New York, EUA, 1979.
Sun Tzu, The Art of War, Shambhala, Boston, EUA, 1988.

Claves de Leonardo da Vinci para convertirte en un líder exitoso

Casi siempre que escuchamos su nombre, recordamos imágenes de famosas obras de arte como la Mona Lisa, La última cena o El hombre de Vitruvio; sin embargo, Leonardo da Vinci fue mucho más que un artista. Fue arquitecto, músico, matemático, ingeniero, inventor, experto en anatomía, geólogo, cartógrafo y botánico. En pocas palabras, un genio.

Como líderes de negocio, tenemos mucho que aprender de esta gran figura del Renacimiento, cuyo trabajo puede enseñarnos hoy buenos consejos para guiar a nuestras organizaciones por el camino del crecimiento.

Qué mejor momento de hacerlo que en este año, cuando se conmemoran 500 años de su muerte. Sean estas lecciones, una forma de recordar a este genio universal.

Innovación… pero de verdad

Es común escuchar que un hombre o una mujer fue “adelantado a su tiempo”, pero a decir verdad, rara vez alguien ha ido muy por delante como sucedía con Leonardo. Para muchos estudiosos, parecía como si él pudiera ver el futuro; y no sólo verlo, sino también materializarlo en varios de sus inventos.

Muchos CEOs y líderes empresariales navegan con la bandera de la innovación a “diestra y siniestra”, pero desconocen su verdadero significado. Para innovar -de verdad- no necesitas crear o hacer algo tan disruptivo como los inventos de Da Vinci; la idea es mejorar, perfeccionar o eficientar algo que ya existe, pero que puede dar mejores resultados o aplicarse en otros campos o industrias. ¡Sin verdadera innovación, no hay liderazgo!

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Legado con alto impacto en el futuro

Dime, ¿alguna vez has manejado una bicicleta o un automóvil?, o más emocionante aún, ¿te has subido a un paracaídas? Pues déjame decirte que la huella de Leonardo está presente en esos artefactos, por ser uno de sus precursores. Como estos, en muchos otros sistemas que son parte de nuestra vida actual –y con los que nos topamos a diario-, Da Vinci también contribuyó con su granito de arena, gracias a sus ideas, sus manuscritos y su trabajo.

La mayoría de los líderes empresariales no se ocupan en dejar un legado. Incluso, algunos nunca más se mencionan cuando dejan una organización. Un líder exitoso sabe dejar un buen legado que perdure por años y tenga impacto positivo en su organización. Esto es de suma importancia, no sólo para ser más valorado y recordado, sino para dejar una “herencia” que inspire a futuros líderes a construir empresas más sólidas.

Curiosidad insaciable

Para los expertos, Da Vinci tenía talentos especiales, pero su rasgo distintivo e inspirador era su curiosidad insaciable. Siempre llevaba un cuaderno en el que anotaba todo lo que veía a su alrededor, desde pensamientos que pasaban por su cabeza, impresiones, dibujos, observaciones e información, reflexiones sobre problemas actuales, hasta pensamientos filosóficos y mucho más.

Toda empresa depende, en gran parte, de sus líderes para innovar con productos, servicios, sistemas y procesos que permitan mejorar el valor que se ofrece a los clientes y competir de manera efectiva en el mercado. Pero para esto, es esencial ser extremadamente curioso, y tener la capacidad de explorar, crear y pensar de manera diferente. La curiosidad por investigar proporciona un espacio perfecto para innovar y sobresalir entre los demás.

Pensamiento creativo

Además de ser un maestro del arte y la ciencia, Leonardo da Vinci también es conocido por ser un gran pensador, con una habilidad extraordinaria para observar el mundo desde una perspectiva creativa. Sus métodos de pensamiento creativo le permitieron lograr invenciones en diferentes campos, incluyendo el arte, arquitectura, música, matemáticas e ingeniería.

El pensamiento creativo es un factor esencial para impulsar el éxito empresarial, pues ayuda a mejorar la posición competitiva de una empresa en el mercado. Cada líder debe esforzarse por tener esta habilidad, pero también por impulsar a sus colaboradores a pensar de manera creativa para mejorar la toma de decisiones y la resolución de problemas.

Pensar en grande

Leonardo Da Vinci supo ir más allá de lo conocido por muchos, de lo que sonaba familiar y previsible. Aprendió a mirar desde el futuro hacia atrás y no desde el presente hacia el futuro. Esto le abrió posibilidades ilimitadas para encontrar las mejores oportunidades con un potencial infinito y sin límites máximos. Pensar en grande le ayudó a ejecutar sus ideas de una manera diferente a sus contemporáneos.

Para ser un líder eficaz, necesitas pensar como un líder, y eso significa pensar en grande. Sólo necesitas cambiar tu manera de pensar. Por ejemplo: en lugar de pensar solo en ti mismo, incluye a los demás; no te centres demasiado en los problemas, mejor enfócate en las soluciones; o en lugar de complicar las cosas, busca cómo simplificarlas. Pensar en grande es una habilidad que se desarrolla con el tiempo y que comienza cuando estamos seguros, en nuestra mente y corazón, que cosas grandes están esperando por nosotros.

Más allá de cualquier lección que como líderes de negocios podamos aprender, lo cierto es que Leonardo ha inspirado a muchos hombres y mujeres a través de la historia, impulsando en ellos la creatividad, la innovación y muchas otras habilidades que los han ayudado a ser exitosos.

Una conocida frase de este genio, dice así: “Aprender no agota nunca la mente”

Dime, ¿qué estás dispuesto a aprender para convertirte en el líder que tu organización necesita para ser más productiva, innovadora, competitiva y exitosa en el mercado; y sobre todo, para desarrollar la habilidad de pensar en grande y dejar un legado duradero?

Entonces, continúa descubriendo más sobre contenido inspirador aquí.

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Invaluables lecciones de liderazgo de mi madre

Cuando somos jóvenes, con frecuencia no alcanzamos a ver el papel que desempeñan los adultos que están a nuestro alrededor y nos cuidan, como sucede con la figura materna; hasta que la prueba del tiempo nos enseña a darle perspectiva y apreciar sus palabras. ¡Es entonces cuando sus enseñanzas cobran sentido!

Estos personajes se llegan a convertir en los más influyentes en nuestra vida, quizá porque son de quienes más aprendemos. Nos enseñan las cosas más simples y cotidianas, pero que resultan trascendentales porque nos definen en el futuro, sin importar si somos hombres o mujeres.

Hoy quiero compartir algunas de las lecciones de liderazgo que aprendí de esta gran figura; porque, después de todo, el verdadero liderazgo comienza en casa.

Enfoque en las oportunidades, más no en las limitaciones

Cuando era niño, tenía una caligrafía terrible y constantemente mi profesor me decía que tenía que mejorar mi letra. Pero por más ejercicios que hacía, no lo lograba, al menos no, como para conseguir la plena aprobación de mi profesor. Eso comenzó a enojarme y frustrarme, y fue entonces cuando mi madre me dijo: “Sólo necesitas más práctica, aunque algunos de tus compañeros ya lo hayan logrado, tu eres distinto… ¿Te has dado cuenta que no todos tus compañeros leen tan bien como tú? Eso es porque todos somos diferentes”.

Mi madre sabía que lo mejor es enfocarse en las oportunidades más que en las limitaciones. Y eso mismo es lo que debe hacer un líder, con él mismo y con sus colaboradores, pues como seres humanos, tenemos defectos y limitaciones, pero lo que importa es lo que podemos lograr a pesar de las fallas. Mirar hacia las oportunidades y aprovechar las capacidades de cada persona es una habilidad que todo líder necesita poseer.

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¿Ser el jefe o el amigo?

¿Alguna vez te enojaste porque tu mamá no te dio permiso para salir? Recuerdo una ocasión en la que quería salir a jugar justo minutos antes de que comenzara a llover, pero ella me detuvo. Como te imaginarás, hice de todo, aventé la pelota y pataleé la puerta hasta que me quitaron de allí.  El tiempo nos enseña, a todos, que el principal rol de los padres no es convertirse en nuestros amigos, sino en ser nuestros guías y educadores.

Eso mismo pasa con nuestros colaboradores en una organización; pues el exceso de confianza puede hacer que se rompa la delgada línea que separa la relación laboral de la personal. Esto no quiere decir que tus colaboradores no pueden ser tus amigos, sino más bien que debemos separar nuestras responsabilidades laborales de la amistad, teniendo presente que dentro de la compañía tenemos objetivos que debemos cumplir.

Sin riesgo no hay éxito

Recuerdo que tenía cinco años de edad cuando por primera vez me subí a una bicicleta. Lograrlo fue todo un reto para mí, pues ya me daba miedo subirme luego de un par de intentos fallidos que me ocasionaron una que otra raspadura de codos y rodillas. Y justo cuando estaba a punto de renunciar, esa figura maternal me animó a volver a intentarlo. Sin vacilar me dijo: “Héctor, si no lo intentas nuevamente, jamás vas a saber si lo puedes lograr… lo peor que puede pasar es que te caigas otra vez; y quién sabe, tal vez ahora sí tengas éxito”.

Como CEOs o líderes en cualquier organización sabemos que tomar riesgos es un elemento crítico del liderazgo, del cual no podemos huir. Y es que para alcanzar el éxito en estos tiempos tan competitivos y dinámicos, tomar riesgos se ha convertido en una parte esencial. Así que si quieres ser un líder efectivo, deja el miedo atrás, toma el riesgo y actúa, pues si no, alguien más lo hará y terminará dominando tus mercados.

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Las reglas importan

Eran casi las 8:30 pm y uno de mis programas preferidos de televisión estaba a punto de comenzar, así que me levanté de la mesa y tomé el plato de mi cena para irme a “plantar” frente al televisor. Apenas me estaba acomodando cuando escuché: “¡A ver Héctor, o vas a cenar o a ver televisión! ¡Los platos no se ponen en el sillón y lo pies no se suben a la mesa!”. Cómo recuerdo aquella escena…

¿Por qué traigo a colación este suceso? Porque como líderes, tenemos la responsabilidad de crear una cultura corporativa y hacer que esos valores y pautas de conducta sean aceptados y compartidos por los integrantes de nuestra organización. Nuestro trabajo como CEO y líder es establecer límites claros de lo que está y no permitido en la compañía y asegurarnos que se cumplan tal cual y si alguien no puede adaptarse, invitarlo a buscar una empresa en la que pueda encontrar una cultura corporativa con la que se identifique.

Definiendo prioridades

Cuando mi amigo Miguel, que vivía al lado de mi casa, tocó la puerta aquel día; yo ya estaba con el balón en la mano más que listo para salir. Todo habría salido perfecto si no hubiera sido porque mi madre me detuvo justo en la puerta y me hizo aquella “terrible” pregunta: “¿Ya terminaste la tarea?”. Desde luego que la tarea no estaba hecha, así que contra mi voluntad me tuve que quedar en casa.

Estoy seguro que esto es algo con lo que las madres de cualquier tiempo han tenido que lidiar de manera frecuente: hijos que quieren salir a jugar sin haber cumplido sus responsabilidades. Esta simple situación me enseñó que en la vida hay prioridades y como tal se deben atender. Como líderes, sabemos que un buen liderazgo solamente es posible cuando tenemos la habilidad de establecer nuestras prioridades y hacemos lo necesario para cumplirlas, aun cuando ello signifique “no salir a ‘jugar’”.

Una frase célebre del militar francés, Napoleón Bonaparte, dice: “El porvenir de un hijo es siempre obra de su madre”; así que te invito a hacer una pausa para apreciar las innumerables formas en que la figura materna se ha convertido en la primer influenciadora de tu vida.

¿Cómo construir una cultura de innovación y crecimiento?

Recordando un artículo que alguna vez leí sobre el liderazgo de Muhtar Kent, ex CEO y Presidente de The Coca-Cola Company, quiero compartir, cómo una reestructura interna, no sólo hablando de personas sino también de filosofía, pueden ayudar a las empresas a la construcción de una cultura de innovación y crecimiento.

Aquí algunos puntos muy interesantes al respecto:

  • Liderazgo. El liderazgo es algo que siempre debe estar marcado porque es la punta de lanza de tu negocio. Tú como líder, eres el capitán del barco, no dejes que se hunda o que navegue por mares equivocados, aunque quizá viajes por mares desconocidos y encuentres hermosas tierras –como le pasó a Colón- debes ser prudente y a la vez, aventurero. No obstante, debes recordar que eres un guía pero te puedes equivocar y necesitas apoyo de tus colaboradores para saber encontrar el rumbo perfecto.
  • Organización. La compañía debe tener una estructura: tú eres el líder pero requieres áreas específicas para cada trabajo, dependiendo del giro de tu empresa, es bueno contar con expertos en la materia, si no cuentas con área de Comunicación Interna, siempre te puedes apoyar en un servicio externo.
  • Objetivos. Es necesario trazar bien tus objetivos para no desviarte de tu ruta. Plantea siempre cuáles son tus metas ante tu equipo para que todos colaboren y vayan en el mismo sentido que tú. 

“Dime y lo olvidaré, enséñame y quizá lo recuerde, involúcrame y lo entenderé”. Proverbio Chino 

  • Crear Embajadores. Es imprescindible que tu marca esté plenamente identificada entre tus colaboradores para que ellos, logren transmitir el mensaje que quieres proyectar de tu empresa.
  • Reuniones de planeación. Los rumores pueden causar los más terribles conflictos, por ello es mejor tener más comunicación. Aunque tu negocio sea muy pequeño y laboren no más de 10 personas, es indispensable que hagas juntas para planear objetivos, especificar órdenes de trabajo, valorar aciertos, evaluar errores y optimizar todos los recursos para desarrollar las metas. Las juntas o reuniones deben tener cierta periodicidad, no hacerlas solamente en casos de emergencia, sino que ya sea costumbre una junta semanal o mensual.
  • Involucrar al personal. No es posible que solamente des órdenes, tienes que involucrar a los empleados. Es tu empresa, tu sueño, tus ideas, mas no olvides que tus colaboradores dependen de este negocio, por lo tanto, también podrían aportar su conocimiento y experiencia para afrontar los problemas o buscar la manera de hacer las cosas de un modo diferente que permita mayores logros. Cuando tú involucras a tu personal, los haces realmente parte de la firma. Como decía Muhtar Kent: “Las nuevas ideas pueden darle la vuelta al mundo en un instante”.
  • Memorándums y Pizarrones. Aunque pareciera algo anticuado, es bueno tener memorándums para recordar ciertos hechos o actividades que se deben llevar a cabo. Los puedes enviar por correo electrónico o de manera digital  y puedes reforzar los anuncios que se envían por e-mail a través de pizarrones o pantallas para tener presentes constantemente las metas. También son útiles como calendario de actividades.
  • Motivación. La estimulación en el sentido emocional da como resultado un mayor compromiso de las personas, lo cual redunda en acciones que llevarán a tu negocio a otro nivel. Recompensa a tus empleados sobresalientes, reconoce su trabajo y anímalos a ser mejores.
  • Correo electrónico. Es necesario que asignes direcciones de correo electrónico para cada uno de tus empleados y que cuenten con un sistema de mensajes para estar en constante comunicación, especialmente si cuentas con un equipo de ventas que la mayor parte del tiempo labore en el campo externo.
  • Reuniones. Pueden organizar reuniones anuales –al principio de año, de preferencia- para definir las metas a alcanzar, valorar los objetivos logrados, los pendientes y establecer directrices para llevarlos a cabo exitosamente.

En general, combinar las viejas estrategias con las nuevas tecnologías, te ayudará a coordinar adecuadamente las actividades. Esto conlleva a un mayor y mejor impacto con los buyers personas, posicionamiento de tu marca y validación de tus productos y / o servicios y la participación de todos los miembros de tu empresa.

Recuerda que una buena comunicación interna será parte fundamental para el posicionamiento de tu organización, continua tu lectura y conoce cómo es que ayuda a tu comunicación externa.

4 consejos para guiar a tu organización en tiempos turbulentos

Hace algunos días me topé con una nota en el periódico que abordaba el tema del actual clima de confianza de los hombres de negocio a nivel global. El eje central de la información eran los resultados de una encuesta que realiza una consultora muy importante, y que cada año da a conocer durante la realización del Foro Económico Mundial en Davos, Suiza.

Según los resultados del análisis, los directivos de empresas se mostraron poco o nada optimistas en cuanto al panorama económico mundial, y su confianza, aunque sólida, resultó moderada en relación con el incremento de los ingresos de sus propias empresas. La información indicaba que el optimismo de los empresarios bajó su nivel en comparación con los resultados del año pasado.

Para nadie es un secreto, mucho menos para los líderes de negocios, que el entorno económico mundial se vislumbra cada vez más complicado y cambiante; y que a su vez, el clima de negocios se transforma de manera muy rápida, exigiendo a las compañías adaptarse a nuevos modelos de negocio para continuar en el mercado.

Mientras que para algunos CEOs, esto representa una amenaza por tener que adentrarse a un terreno desconocido donde reina la incertidumbre, otros han aprendido a verlo como un mar de oportunidades que, si son bien aprovechadas y capitalizadas, pueden generar grandes beneficios a las empresas, haciéndolas no sólo continuar en el mercado sino crecer y sobresalir frente a su competencia.

México no es la excepción en este tema, ya 2018 se perfila como un año de cambios económicos que impactarán la agenda de los negocios; debido a eventos nacionales e internacionales.

Ante este panorama, es conveniente que los CEOs, sin importar su industria o mercado, estén atentos y preparados para detectar y capitalizar las oportunidades. ¿Quién mejor que el líder de la compañía para guiar los cambios y promover las mejoras?

La excelencia de un líder, se mide por la capacidad para transformar los problemas en oportunidades.

Peter Drucker

Por ello, quiero dedicar este espacio a presentar algunos consejos que pueden ser de utilidad a los hombres de negocio para guiar a sus empresas en medio de este turbulento entorno económico y empresarial. Se trata de una serie de habilidades que, en mi experiencia como consultor, he visto que son determinantes para que todo CEO consiga llevar con éxito a su compañía.

1. Desarrolla tu adaptabilidad al cambio

La adaptabilidad permite a los CEOs y sus organizaciones, estar siempre preparados para gestionar los cambios y permanecer abiertos a la innovación; aunque dejar la zona de confort es difícil porque resulta desconcertante e incómodo. Aun con ello, los CEOs deben desarrollar su habilidad para mirar al horizonte y detectar nuevas oportunidades, tendencias, ideas, etcétera; y evaluarlas para decidir si pueden adoptarlas para beneficio de su negocio.

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Los líderes de negocio deben saber todo esto y estar listos para adaptarse a los cambios y reinventarse continuamente, pues las industrias y los mercados se reconfiguran de forma continua e inesperada. Ser un ejecutivo analítico y visionario es fundamental para convertir las amenazas en oportunidades y las debilidades en fortalezas, y posicionar a tu organización en el futuro próximo.

2. ¡Arriésgate!

Es tan universal esa frase popular que dice: “el que no arriesga no gana”; pues aplica para casi todo en la vida. En medio de un entorno cambiante de negocios, un CEO debe tener siempre la capacidad de tomar decisiones arriesgadas, lo cual no significa que éstas sean precipitadas y sin pensar en las consecuencias; por el contrario, pues si hay alguien que sabe tener el control del riesgo es un CEO, así que debe atreverse a llevar a cabo proyectos audaces e intrépidos y ser punta de lanza de iniciativas totalmente innovadoras; planificando en base a escenarios –cambios de mentalidad sobre la parte exógena del mundo– antes de la formulación de estrategias específicas.

3. Centra tu liderazgo en el cliente

Los tiempos en los que los CEOs permanecían aislados en una burbuja de cristal, casi intocables, han quedado atrás. Hoy, si se quiere hacer frente a los cambios del actual mundo de los negocios, los Directores Generales deben acercarse más a sus clientes; conocer el estado actual y los movimientos en su industria y su mercado; conocer las necesidades de sus canales de venta (incluso trabajar de manera conjunta); identificar, además, las exigencias de los puntos de venta y hasta del consumidor final.

En nuestros días, las tendencias de venta y consumo están cambiando, por lo que es necesario cambiar también el enfoque en la forma de hacer negocio. Los líderes de hoy ya no pueden ejercer un liderazgo desde “cuatro paredes” sino tienen que salir y generar nuevas dinámicas de operación centradas en sus clientes.

4. Vuélvete creativo

La creatividad es otra competencia importante que los CEOs deben tener y fomentar, pues permite que los negocios desarrollen nuevas estrategias y se adapten fácilmente a las actuales condiciones de mercado; además de tener mayor participación de mercado que la competencia. También, permite detonar la innovación, un componente importante para el éxito de las compañías.

Gracias a sus habilidades creativas, los CEOs son capaces de llevar a sus organizaciones a mejorar sus ingresos y maximizar los recursos, un eje de gran valor en el entorno actual de negocios donde los presupuestos se han reducido y las compañías necesitan hacer más con menos.

Cualquier CEO sabe que no es fácil hacer caminar a su organización en tiempos desconcertantes y turbulentos, y que quizá algunos lo hacen mejor que otros; sin embargo, lo meramente importante es que aprendan a beneficiarse incluso de las adversidades y amenazas; pues aunque a nadie le guste atravesar por momentos así, la realidad es que en ellos reside una gran ocasión para transformarse y volverse exitosos. Una frase del especialista en Management, Peter Drucker, dice: “La excelencia de un líder, se mide por la capacidad para transformar los problemas en oportunidades”.

Que el entorno actual de negocios, con sus ajustes, cambios, desafíos, oportunidades y amenazas; les permita fortalecer su posición, crecer en liderazgo y les haga conducir a sus organizaciones por el camino del éxito.

No dejes de leer este contenido, donde encontrarás una buena estrategia para impulsar el crecimiento de tu negocio.

Top 5 de películas para ser un líder de excelencia

¿Sabías que para desarrollarte como líder de excelencia cuentas con un recurso entretenido y ameno? Así es, se trata del séptimo arte.

Hace algunos años tuve la oportunidad de dar una conferencia de liderazgo a estudiantes de nivel superior en un instituto en el que, por cierto, cuentan con programas que estimulan el emprendimiento empresarial y el liderazgo. Algunas de las grandes interrogantes que plantearon en ese momento varios de mis interlocutores, tenían que ver con la condición nata o innata del liderazgo bajo la pregunta: ¿un líder nace o se hace?, y qué tanto puede ayudar el uso de herramientas como libros, videos, conferencias, cursos, entre otros, para convertirte en un verdadero líder y cómo identificarlo.

Sin duda, no podemos negar que hay líderes que nacen, aquellos que desde su infancia y adolescencia demuestran ciertas capacidades y actitudes ante la vida que provocan el poder de acción en otras personas, como William James Sidis, Mozart, Picasso y Lionel Messi, por mencionar algunos. En mi opinión, los líderes también se forman, y lo hacen al desarrollar con decisión y esfuerzo personal algunos atributos que marcan el liderazgo (impulsado por propósitos y pasión, confiabilidad y autenticidad).

No obstante, convertirse en líder requiere de experiencia, aprendizaje, esfuerzo y disciplina; no por nada se dice que el liderazgo es todo un arte. Bien lo señaló el experto en coaching James C. Hunter, al afirmar que el “liderazgo es el arte de influir sobre las personas para que trabajen con entusiasmo en la consecución de objetivos en pro del bien común”. También el ex presidente de Estados Unidos, Dwight D. Eisenhower, lo calificó como arte, al señalar que “el liderazgo es el arte de conseguir que alguien haga algo que tú quieres porque él quiere hacerlo”.

Más allá de definiciones, existen tantos medios y recursos para aprender sobre este arte, que seguramente alguno de ellos ha pasado por tus manos o ha sido parte de tu entrenamiento, ya sea por propia iniciativa o como parte de la recomendación de un consultor experto en el tema.

Pero, ¿sabías que para desarrollar tu liderazgo cuentas con otro recurso adicional entretenido y ameno? Así es, se trata del llamado séptimo arte, que tiene en su haber reconocidos filmes que lo ilustrarán con grandes lecciones de liderazgo. Indudablemente, no sólo se trata de una buena oportunidad para mejorar tus habilidades de líder, sino además de disfrutar una buena pieza fílmica.

Prepara las palomitas y toma tu primera lección

La industria cinematográfica ha producido películas que pueden considerarse como una gran fuente de inspiración para todo líder. Quizá te sorprendería lo que con ellas podrías aprender, y cómo mejorarías distintos aspectos relacionados con el ejercicio de tu liderazgo.

La clave está en observar algunos filmes como casos de estudio, a través de los cuales es posible analizar situaciones de la vida real, aplicables tanto al mundo de los negocios como a nivel personal, pues nada como el séptimo arte para mostrar las distintas dimensiones de una situación al momento de tomar decisiones.

¿Y cómo empezar? Aquí está una selección de algunos filmes que bien valdría el tiempo y el esfuerzo de verlos, e incluso recomendarlos a tus equipos de colaboradores. Seguro que podrás encontrar excelentes lecciones sobre liderazgo y trabajo en equipo.

En mi Top 5 pongo en primer lugar el filme Trece días, que considero altamente recomendable y se utilizó mientras tomaba un curso en un instituto de alta dirección, como parte de mostrar la toma de decisiones riesgosas y bajo presión en la presidencia de John F. Kennedy.

Trece días

Se trata de una historia clásica en el tema de gestión de crisis y liderazgo bajo presión. La historia, ambientada en la crisis de los misiles en Cuba (1962), expone de forma excelente un modelo de estrategia y toma de decisiones adecuada, que bien puede ser útil en nuestras organizaciones, pero también en nuestra vida personal.

Apolo 13

Sin duda, una de las más recomendadas en esta materia. En el filme podemos apreciar un liderazgo del más alto nivel, así como un ejemplar trabajo en equipo, en el que se reitera continuamente la importancia de cada uno de los miembros en el cumplimiento de la misión. El manejo de los problemas y la correcta toma de decisiones, son también elementos que se pueden encontrar en esta cinta.

Invictus

Este filme, basado en hechos reales, muestra el impacto de uno de los íconos de liderazgo de toda la historia, Nelson Mandela, un hombre que aun con las adversidades no desfalleció ni quitó la mirada de su meta, hasta conseguirla. Aunque la atención no escapa a la figura de Mandela, en esta película también podemos encontrar lecciones de liderazgo a otros niveles. Visión, inspiración, confianza, resistencia y conciliación son algunas de las lecciones que podrás hallar en este drama deportivo.

Moneyball

Es la mejor recomendación para aquellas organizaciones con un fuerte sentido de historia y tradición, que encuentran dificultades para innovar y adaptarse a los cambios. La cinta nos expone un claro modelo de liderazgo fuerte y cimentado, capaz de cambiar el statu quo. Además, es una lección muy efectiva acerca de desafiar los procesos, pensar de una manera diferente y, por supuesto, una buena lección sobre la importancia del análisis y la medición estadística.

Entrenador Carter

Quizás este filme no haya sido uno de los más exitosos a nivel comercial; sin embargo, es totalmente recomendable por sus grandes lecciones de liderazgo que se pueden trasponer a cualquier ámbito de la vida diaria. Aquí podremos descubrir un modelo de líder que busca ser y marcar la diferencia, y la confianza en que puede conseguirlo. Esta historia es altamente inspiradora acerca de una visión de cambio, establecimiento de expectativas claras, trabajo en equipo y ética.

Estas cinco cintas son sólo una muestra de cómo el cine puede ayudarnos en nuestro desarrollo como líderes de excelencia. Si bien es cierto que existen otras fuentes que se consideran más académicas, sustanciales y motivadoras para conseguir una visión de liderazgo; también resulta interesante encontrar nuevos métodos de aprender que nos resulten agradables.

Así como hay películas para liderazgo, existen otras enfocadas a diferentes áreas de negocio. Ahora ya lo sabes, ve este tipo de cintas tantas veces como sea posible, conviértelas en tus favoritas y descubre el significado del verdadero liderazgo. Recuerda siempre esta frase del gurú de los negocios Stephen Covey: “Los líderes no nacen ni se hacen, sino que se hacen a sí mismos: el liderazgo es la consecuencia de las elecciones.”