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5 puntos básicos para crear o replantear una Propuesta de Valor

Una constante significativa durante el tiempo que he tenido la oportunidad de asesorar a varias compañías a delinear y llevar a cabo sus estrategias de Marketing, es que muchos CEOs establecen, comúnmente, como cimiento de su negocio, una serie de tácticas enfocadas al desarrollo de productos, fortalecimiento del equipo de ventas, investigación, etcétera; pero han dejado de lado la creación y desarrollo de una Propuesta de Valor que les ayude a construir, antes que todo, el camino estratégico que deben seguir para alcanzar el éxito en el mercado.

¿Por qué es importante definir y tener bien identificada nuestra Propuesta de Valor? Porque gracias a ello es posible tener en claro el rumbo que debe seguir nuestra compañía y nuestra marca. Así, cada paso y cada estrategia se llevarán a cabo pensando en determinados diferenciadores del negocio, ventajas competitivas, beneficios al cliente, etc., en fin, todo aquello que haya sido definido previamente en la Propuesta de Valor.

¿A qué nos referimos exactamente con Propuesta de Valor? Para responder esta interrogante primero hay que dejar en claro que este concepto no se refiere a los meros productos o servicios que vende nuestra compañía; más bien, a la oferta que hace nuestro negocio y que sólo él puede ofrecer. Conocemos cuál es nuestra Propuesta de Valor cuando tenemos en claro qué es lo que realmente nuestro negocio está ofreciendo a nuestros clientes, y que lo hace diferente, especial y atractivo; es decir, lo que hará que tengamos siempre su preferencia.

La Propuesta de Valor no se restringe a la relación con sus clientes. Está totalmente vinculada con lo que promete a todos sus Stakeholders.

No obstante, la Propuesta de Valor de una compañía y de su marca no se restringe a la relación con sus clientes, sino más bien, está totalmente vinculada con lo que promete a todos sus Stakeholders, ya sea hacia dentro o hacia fuera de la organización. Y desde luego que no son sólo palabras que se dicen en una reunión u oraciones que se escriben en un papel, se trata de toda una forma de pensamiento consecuente con cada una de las acciones.

¿Tienes definida y conoces la Propuesta de Valor de tu negocio?

No solamente los nuevos CEOs o Directores Generales se topan con que no conocen con certeza la Propuesta de Valor de su compañía, también algunos de ellos con tiempo en el cargo, llegan a enfrentar esta situación. Muchos ejecutivos al frente de organizaciones de todos tamaños, trabajan a marchas forzadas buscando de una u otra manera conseguir la fidelidad de sus clientes para mantenerse en el mercado, sin saber que todo ese “viacrucis” lo podrían evitar si tuvieran bien definido el valor real y la promesa que su marca o compañía hace a sus clientes.

Por esta razón, me he dado a la tarea de exponer 5 puntos básicos que todo CEO debe considerar al momento de crear o replantear una Propuesta de Valor que ayude a determinar cómo llegar a los clientes y construir su confianza en la oferta de nuestra compañía.

1. Conoce a tus Stakeholders

¿Sabes con quién se relaciona tu compañía? El primer paso es identificar a todos los Stakeholders vinculados con tu negocio y definir sus gustos y preferencias. Es buena idea tener una descripción cuantitativa y cualitativa de ellos, pues eso ayudará a pensar, en forma concreta, si nuestra oferta satisface demandas reales. Considera, también, qué segmentos del mercado utilizarán tu producto o servicio, averigua cómo tus consumidores percibirán los beneficios de tu marca y qué tanto puedes diferenciar tus productos de los de otras marcas similares.

2. Satisface necesidades y resuelve problemas

¿Sabes qué problemas o necesidades resuelve la oferta de tu compañía? Considera las formas específicas de cómo tus productos o servicios satisfacen las necesidades de tus clientes, ya que los consumidores siempre buscan y prefieren aquéllos que proporcionan una solución a determinado problema, ya sea de índole financiera, técnica, salud, transporte, etcétera. Hay que colocarse del lado del cliente y entender cómo nuestra oferta puede brindar beneficios y dar respuesta a sus necesidades. Esto es un factor crítico al momento de definir o replantear nuestra Propuesta de Valor, pues hará destacar las ventajas competitivas de nuestra marca.

3. Analiza tus procesos de trabajo

¿Sabes que Core Process –combinación de tecnología y capital humano- utiliza tu organización? Existen muchas formas de poder hacer lo mismo, y cada metodología implica la combinación de tecnología, distintas herramientas, desarrollo con la aplicación de diversas capacidades físicas e intelectuales, e incluso, distintas formas de pensamiento. Una misma necesidad o problema puede resolverse de varias formas; sin embargo, hay determinantes que hacen la diferencia, como menor uso de recursos, menores costos, tiempos menos prolongados, entre otros. Precisamente allí, puedes definir o descubrir tu Propuesta de Valor.

4. Piensa en la forma de vincularte con tus Stakeholders

¿Sabes cómo se relaciona tu compañía con sus públicos? Al igual que existen diversas formas de trabajo para llegar a un objetivo; igualmente sucede con las maneras de relacionarse y crear vínculos. Por ello, hay que tener en claro cómo nuestra organización construye relaciones con sus Stakeholders. Algunas compañías, y sus marcas, son más tradicionalistas que otras, otras más personalizadas, unas más son divertidas mientras otras son más formales y meticulosas, otras más son muy atentas a sus vínculos con la sociedad, etcétera.

5. Conoce a tu competencia

¿Sabes quién más vende lo mismo que tu compañía y puede hacer una oferta similar a tus clientes potenciales e, incluso, quedarse con los tuyos? Siempre hay que tener presente que no somos los únicos en el mercado; y aunque en algunos sectores la competencia es menos fuerte, de cualquier forma representa un panorama competitivo en el que debemos hacer destacar nuestra marca. Así que hay que asegurarse de saber quiénes son nuestros competidores y conocer sus diferenciadores o ventajas competitivas.

Para ser irremplazable, uno debe buscar siempre ser diferente

Coco Chanel

Sin duda que contar con una Propuesta de Valor clara y precisa es importante para establecer cuáles son los atributos por los que nuestra marca o compañía quiere ser reconocida por sus Stakeholders, ser modelo a seguir en su industria y competir exitosamente en el mercado. No debemos olvidar que las marcas y compañías con buena reputación son precisamente aquellas que cumplen a sus Stakeholders todo lo que prometen en su Propuesta de Valor.

Una frase célebre de la diseñadora francesa Coco Chanel, dice: “Para ser irremplazable, uno debe buscar siempre ser diferente”; y yo le agregaría: “conocer lo que nos hace diferentes nos ayuda a encontrar nuestra Propuesta de Valor”. Hoy, en el actual entorno de negocios, los altos ejecutivos tienen que idear formas de destacar a sus compañías y posicionarse en el mercado, algo que únicamente podrán conseguir al articular y comunicar una Propuesta de Valor única.

6 elementos para capitalizar tus diferenciadores

La clave del éxito de una marca es su diferencia respecto a la competencia, reflexiona sobre estos 6 elementos para competir con tus diferenciadores.

Competir en el actual entorno de negocios se ha vuelto un dolor de cabeza para los CEOs de todas partes del mundo, porque permanecer en el gusto de los consumidores, atender sus necesidades, generar nuevos productos y servicios, aumentar la rentabilidad e ir por delante de la competencia requiere de grandes ideas y constantes esfuerzos que no todos saben capitalizar perfectamente.

En alguna ocasión tuve la oportunidad de asistir a un foro de negocios en el que pude darme cuenta que existen muchas inquietudes respecto a cómo hacer que las compañías, sin importar la industria a la que pertenezcan, puedan generar diferenciadores que les otorguen una ventaja competitiva en el mercado; y más aun considerando que los consumidores son cada día más exigentes y la competencia cada vez más agresiva.

Llamó mi atención el comentario de un CEO joven, quien narró cómo después de un largo período, él y sus socios creían haber creado un producto totalmente innovador con el que pensaban, podrían arrebatarles una buena “rebanada del pastel” tanto a sus competidores pequeños como grandes. Sin embargo, se llevaron una gran sorpresa cuando, a casi un mes del lanzamiento, la competencia apareció con un producto semejante, que hacía pensar que cualquiera de los dos le había copiado al otro.

¿Qué hacer? ¿Todo está acabado? ¿Cómo crear  y mantener un diferenciador cuando, frente a los consumidores, los productos son casi idénticos? Pues sí, hay mucho por hacer, porque aún existen otros diferenciadores implícitos que la competencia de tu marca no puede copiar y que puedes resaltar. ¿Cuáles? La cultura organizacional, el capital intelectual, los programas, los activos y muchos otros valores que pueden ser utilizados como diferenciadores de marca.

“No es lo que tú tienes, sino como usas lo que tienes lo que marca la diferencia”; Zig Ziglar.

Sea o no el caso, como CEO es importante que conozcas algunos elementos que se pueden capitalizar como diferenciadores de tu negocio, y que incluidos en una buena estrategia te ayudarán a colocarte un paso delante de la competencia:

Impulsa la innovación. La mayoría de las compañías quieren ser conocidas por ser innovadoras y ser las primeras en ofrecer productos y servicios que realmente marquen la diferencia frente a su competencia. Ser una compañía innovadora es uno de los valores empresariales que más deben de fomentar los CEOs en sus organizaciones.

De acuerdo con un estudio de PwC, alrededor del 87% de los CEOs a nivel mundial ven la innovación como una prioridad fundamental para sus empresas; pero no sólo eso, sino que además, ellos mismos se consideran factor clave, ya que se ven a sí mismos como “líderes” (37%) o “visionarios” (34%) para impulsar los proyectos de innovación.

¿Dónde innovar? La innovación no sólo debe ser aplicada en los productos y servicios, sino también en los modelos de negocio, infraestructura tecnológica, cultura organizacional, etcétera.

Preocúpate por tus clientes. Es un hecho casi incuestionable la importancia que tiene para cualquier negocio mantener a sus clientes satisfechos; tal es así que muchas organizaciones colocan primero al consumidor como parte de su promesa de marca, con lo cual han conseguido crear la lealtad del cliente; hecho esencial para el éxito de cualquier negocio. Para esta labor, el CEO debe de saber, sobre todo, que es fundamental comunicar y ofrecer información a sus colaboradores acerca de cómo el cliente debe ser tratado por todos y cada uno de quienes laboran en la organización a fin de crear una filosofía interna en la que el cliente sea bien valorado.

Cuando una organización es capaz de comunicar al exterior esta cultura centrada en el cliente, no sólo se consigue la fidelidad en los productos y servicios, sino también que los clientes sientan que hay alguien que se preocupa por ellos.

Atrae y retén al mejor talento. De acuerdo con un estudio realizado por la consultora Deloitte, el desarrollo de talento humano es una tendencia a la alza en México y en todo el mundo debido a que representa una oportunidad para el crecimiento de los negocios.

Hoy, los CEOs se han dado cuenta de que los equipos que trabajan bien y generan buenos resultados pueden convertirse en un diferenciador del negocio, por lo que es trascendental desarrollar y fortalecer a tus colaboradores, si no se cuenta con los recursos económicos suficientes para hacerlo externamente, por lo menos desarrolla a tus equipos internamente para asegurar su participación y compromiso en la organización.

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Sin duda que los CEOs deben de trabajar de manera muy estrecha con sus gerentes de Recursos Humanos, y verlos como sus mejores aliados estratégicos en esta área, a fin de conseguir que la atracción y retención del mejor talento se convierta en una ventaja competitiva.

Desarrolla programas de Responsabilidad Social y Cuidado del Medio Ambiente. Muchas organizaciones han desplegado planes y programas en esta materia. De acuerdo con Michael Porter, profesor de la Harvard Business School y autoridad global reconocida en temas de estrategia de empresa, desarrollo económico de naciones y regiones, la Responsabilidad Social Empresarial implica el cumplimiento de las normas de la comunidad (éticas y jurídicas), actividades con la ciudadanía (las empresas buscan ser buenos ciudadanos corporativos) y la sostenibilidad.

Es por ello que los CEOs, principalmente, deben promover y liderar los esfuerzos para la creación constante de valor en la comunidad en la que se desenvuelve, generar una buena imagen y sustentar una reputación positiva ante sus Stakeholders, lo cual definitivamente puede marcar la diferencia.

Conviértete en un visionario de la industria. Aunque se piense lo contrario, los CEOs son entes inseparables de las marcas de la compañía, y las audiencias lo perciben como un elemento clave diferenciador de la marca. Por este motivo, es importante que el CEO se haga totalmente visible, que aparezca en radio, TV, medios tradicionales –impresos y online-, escriba tweets, postee en Facebook y hable en todos los eventos posibles.

Un CEO que sea en sí mismo un diferenciador para su negocio, debe tener una historia personal de éxito en los negocios y una mente visionaria, pues de lo contrario, tus clientes no creerán lo que dices y escribes, ni mucho menos comprarán los productos o servicios de la compañía ni harán negocios con la misma.

Comunica los diferenciadores. Luego de que se ha decidido qué estrategias se implementarán para diferenciarse de la competencia y las has comenzado a implementar, utiliza todas tus herramientas de comunicación y marketing para informar los diferenciadores. Y en esta gran responsabilidad, nadie como el CEO, principal vocero de la compañía, para transmitir de forma efectiva los mensajes correctos en los canales adecuados.

¿Cuáles pueden ser tus diferenciadores a comunicar? La calidad de los productos o servicios, los valores organizacionales, el modelo de negocio, el talento humano, etcétera; cualquier elemento que consideres puede marcar, de manera positiva, una diferencia frente a tus competidores.

En distintas ocasiones, muchos CEOs creen que sus negocios no tienen algo que los haga únicos; sin embargo, sólo necesitan observar detalladamente a su alrededor para darse cuenta que tienen activos tangibles e intangibles que sencillamente nadie puede copiar o no son tan sencillos de replicar y deben aprender a capitalizarlos para diferenciarse de su competencia y crear fuertes vínculos con su audiencia.

Una frase célebre del famoso consultor y trainer de ventas Zig Ziglar, dice: “No es lo que tú tienes, sino como usas lo que tienes lo que marca la diferencia”; así que no hay duda de que el rol del CEO es determinante para identificar los diferenciadores y utilizarlos para conducir a su compañía hacia el éxito, continúa tu lectura y conoce lo que todo CEO debe saber para ser referente en los negocios.

¿Cómo gestionar una buena reputación en línea?

Seguramente muchos de los CEO’s en México y en el mundo ya agregaron su arroba a sus tarjetas de presentación, pues sus medios de contacto ya no se limitan al teléfono celular y al correo electrónico. Hoy, las posibilidades digitales y tecnológicas han roto distintas fronteras y la comunicación, en este sentido, se ha vuelto una verdadera interacción entre unos y otros.

Sin embargo, con un mayor alcance y visibilidad no sólo las oportunidades se multiplican, puesto que los riesgos y el margen de error se vuelven un asunto de primera importancia. La identidad digital o reputación online como se le conoce hoy en día son aspectos fundamentales cuando hablamos de un CEO, pues la imagen que proyecta ya no es a título personal.

Imaginemos, por ejemplo, ese universo digital, tan distinto y empoderado como lo es a través de las redes sociales, como un público que todo lo ve y todo lo sabe. El cuidado que debemos tener a la hora de expresarnos por estas vías ya no pasa por una cuestión de forma sino de fondo. Lo que hay detrás de un CEO es, sin duda, también la reputación de su marca. Y esto ya es hablar de palabras mayores.

Pero hay que tener cuidado con el concepto de reputación online o identidad digital, ya que en ningún momento estamos hablando de un concepto prefabricado o sumamente producido; no estamos hablando de escribir un tuit con un guión preaprobado y mucho menos de un criterio milimétrico para no equivocarnos.

La reputación del CEO está intrínsecamente ligada a la reputación de la marca.

Al contrario, la esencia de la propia comunicación digital está en la espontaneidad y frescura de lo que se dice y en cómo se dice. Ya sea para conocer las nuevas tendencias en torno a nuestra industria o suponer un termómetro que nos deje medir el ánimo de nuestros clientes tras la experiencia de haber estado en contacto con nuestras marcas, la reputación del CEO debe contemplar distintas aristas en la red.

Así que a la hora de crear una Estrategia de Comunicación Corporativa en el mundo digital, la reputación del CEO está intrínsecamente ligada a la reputación de la marca. Moderar, ponderar, estimular e interactuar ante cualquier reacción de nuestro target (positiva y negativa) debe ser el eje rector de nuestra presencia ante este universo.

¿De qué depende una buena reputación online?

Si bien es imposible tener el control inquisidor de nuestra reputación online (no olvidemos que en este ecosistema nunca faltan los trolls – aquellas personas que insultan, molestan, ofenden y se burlan- y bots – también conocidos como “Usuarios Fantasmas”, que en realidad sólo sirven para inflar una cuenta y crear una falsa comunidad-), la imagen digital se va construyendo todos los días, con cada tuit, con cada post y con cada interacción. Se trata de tener la sensibilidad para combinar acciones y percepciones a partir de los comentarios que vamos generando en torno a nuestro contenido.

Pues ya lo decía el inversionista y empresario estadounidense Warren Buffett: “Lleva 20 años construir una reputación y sólo 5 minutos arruinarla”, por lo tanto, saber lo que le gusta a la audiencia, lo que reprueba o lo que de plano se perderá en el olvido nos dejará saber hacia dónde orientar nuestra reputación. Y bajo este paradigma, la credibilidad, congruencia y hasta fiabilidad de los mensajes irán de la mano de lo que el usuario percibe de la marca y de los contenidos.

Lleva 20 años construir una reputación y sólo 5 minutos arruinarla.

Warren Buffett

Así que contar con la capacidad para escuchar y leer las reacciones que generan nuestros contenidos nos dejará ver el nivel de participación que tenemos respecto a lo que se comenta sobre nuestra marca. En este mismo sentido, detectar los errores o las fallas que se van quedando en el camino terminará por pulir lo que estamos haciendo en la red.

Gestionando la reputación (tuya y de tu marca) en la red

La red es un espacio que funciona 24 horas los  365 días al año, tiempo en el cual se vuelcan millones de opiniones sobre personas, productos, servicios, etc., además de que estas opiniones se difunden como pólvora gracias al poder de las redes sociales motivo por lo cual, gestionar la reputación en línea se ha convertido en una prioridad para las empresas.

La reputación online individual del Director General o CEO es una parte importante dentro de la reputación global de una compañía, pero y entonces ¿cómo se gestiona la reputación online? Aquí 4 recomendaciones:

  1. Escuchar abiertamente lo que se dice en la red: No solo se trata de los comentarios en los perfiles sociales, sino también de las noticias que se generan alrededor de la marca pues las audiencias otorgan comentarios en cualquier canal, no sólo en las redes sociales sino también en los portales de noticias, en blogs, etc.
  2. No sólo lo que sucede en línea se queda ahí: En este sentido, es importante reconocer que todo afecta la imagen propia y por ende la de la marca, es decir, todo lo que sucede en el mundo online afecta al mundo offline y viceversa, por lo tanto, cualquier Estrategia de Posicionamiento debe contemplar acciones conjuntas en internet y fuera de la red para lograr los objetivos establecidos.
  3. No todos los comentarios son positivos: El Internet se ha convertido en una plataforma de libertad de expresión, sin embargo los comentarios no siempre son los adecuados o no coinciden con los intereses personales o empresariales, es por eso que, debes contar con un plan de crisis en línea, que permita prevenir cualquier situación que ponga en juego la reputación de la marca, o bien, conocer los pasos a seguir para contener cualquier comentario negativo hacía el CEO o hacia la marca.
  4. Hacer uso del Marketing de Contenidos: La creación y uso de contenidos online positivos y de calidad, contribuye a mantener una imagen fresca e innovadora.

La red tiene memoria y tarde o temprano nos hará ver lo que hemos hecho (para bien y para mal), razón por la que se debe cuidar hasta el más mínimo detalle de la Estrategia de Comunicación, de tal suerte que el gran aprendizaje está en saber que en la vida como en la red, la imagen digital es de quien la trabaja. Acércate a los expertos para que la gestión de tu reputación en línea sea exitosa.

El rol del CEO en la construcción de la reputación

Hoy, muchas organizaciones ya han tomado conciencia de que la reputación, la confianza y la fidelidad no sólo se construyen y se fortalecen por medio de los mensajes de marca; y que los CEOs o Directores Generales tenemos un papel fundamental para ayudar a conseguir tal objetivo. Atrás quedaron los tiempos en que éramos vistos como hombres o mujeres casi inalcanzables, cuya imagen y mensajes no aportaban contenido de valor ni lograban un impacto en las Audiencias Objetivo.

En mi experiencia brindando consultoría a Ejecutivos de Alto Nivel de firmas de diversas industrias, me ha confirmado que los líderes de las organizaciones aportamos gran valor cuando se trata de reforzar las estrategias de posicionamiento y reputación de las marcas a las que representamos. Hoy, como nunca antes, las audiencias buscan establecer relaciones estrechas con sus marcas favoritas como si se tratara de relacionarse con sus amigos.

Por ello, es determinante que los CEOs se conviertan en auténticos Voceros de sus organizaciones y de sus marcas; pero sobre todo, que sean capaces de transmitir mensajes que aporten contenido de valor y generen experiencias que cautiven a sus Audiencias Objetivo y las conviertan en fieles seguidoras de sus marcas.

Las Audiencias son uno de los principales elementos que influyen precisamente en la construcción de la reputación, de allí la necesidad de transmitir mensajes de valor que generen y refuercen el vínculo entre ellas y las marcas.

Las Audiencias son uno de los principales elementos que influyen precisamente en la construcción de la reputación, de allí la necesidad de transmitir mensajes de valor que  generen y refuercen el vínculo entre las Audiencias y las marcas; atrayéndolas y seduciéndolas a través de Mensajes Clave focalizados y con contenidos atractivos y de utilidad.

Sin embargo, no muchos CEOs han considerado en serio estos hitos del Marketing, aun cuando sus asesores de Comunicación y Relaciones Públicas se los han dicho una y otra vez. Algunos, incluso, ni siquiera piensan en todas sus audiencias al momento de definir planes de negocio.

Por ejemplo, según la Encuesta Global Anual de CEOs 2013, de PwC, la mayor parte de los CEOs a nivel mundial, reconocen que no todos sus Stakeholders representan una “influencia significativa” en su estrategia de negocios. La mayoría de ellos, según este análisis, centra sus esfuerzos en clientes, gobierno y organismos reguladores, colegas y competidores de la industria; mientras que muy poco consideran a empleados, socios, medios de comunicación, comunidades locales y usuarios de medios sociales.

¿Por qué es importante el rol del CEO en la construcción de la reputación?

La credibilidad de estos ejecutivos es sustancial para hacer verosímiles los mensajes de la compañía, pues hay quienes aseguran que la reputación del CEO puede representar hasta el 50% del total de la reputación de una compañía o marca.

Y esto no es por nada exagerado si consideramos que el CEO es visto como la personificación de una marca o compañía; y por tanto, las Audiencias asumen que todo lo que él diga y haga es como si la entera organización lo hiciera. De allí que su imagen, discurso y acciones impacten de forma positiva o negativa en las percepciones y decisiones de clientes, empleados, proveedores y demás Audiencias.

Así que según actúe y se exprese el CEO, éstas asumirán que la organización entera tomará esa posición, y más cuando se trata de asuntos delicados, como aquéllos relacionados con la ética y el buen gobierno corporativo.

Ante esto, es importante que el CEO esté consciente de que no sólo debe ser el principal vocero de la compañía, sino sobre todo, el principal promotor y defensor de la misma.

Brinde mensajes de impacto

Los mensajes tienen un papel importante en la comunicación y la reputación de la compañía, pero cuando ésos provienen del líder de la misma, es de suponerse que deben causar un impacto mayor en su Audiencia; sin embargo, esto no siempre sucede así.

¿Cómo conseguirlo? Evalúe su estrategia de Mensajes Clave, la calidad de sus contenidos y la manera en que los está comunicando. Una forma de hacerlo es considerando estos tres puntos:

  1. ¿Estoy proporcionando la información que espera mi Audiencia? Evalúe si la información que está proporcionando tiene sentido y es de valor para sus Audiencias. La forma más sencilla de saberlo es si estamos satisfaciendo una necesidad y comunicando algo de forma diferente. También tome en cuenta si sus mensajes están justo en el lugar y momento en que su Audiencia los desea.
  2. ¿Estoy construyendo una conexión emocional? Sin duda que la mejor manera de llegar hasta nuestra Audiencia y mantenernos cerca de ella, es mediante una conexión emocional con ellos. Para que esto suceda, nuestros mensajes deben ser relevantes, atractivos y dirigirse a los intereses y experiencias de nuestra Audiencia.
  3. ¿Estoy motivando a la participación? No basta con dar la información correcta; hay que dejar que nuestra Audiencia se apropie de esa información, la enriquezca y genere nuevos espacios donde la comparta con otros. Nuestra audiencia debe sentirse tomada en cuenta.

Cualquier hombre o mujer al frente de una organización lleva sobre sus hombros una gran responsabilidad, pues para sus Audiencias, es garantía de un futuro promisorio. Su reputación, entonces, es parte de esta expectativa; por eso es necesario poner especial atención en la calidad de los mensajes que comunica cada vez que se dirige a sus Audiencias; pues mientras mejor reputación se construya, mejor será la reputación que distinga a su organización.

Esta frase célebre del escritor Charles Dickens ilustra el importante papel que tiene el CEO para cautivar Audiencias: “Los diferentes medios de comunicación nunca serán un sustituto para la cara de alguien que alienta con su alma a otra persona a ser valiente y honesta”. Hombres como Bill Gates de Microsoft o Steve Jobs de Apple han sido CEOs que han sabido cautivar e inspirar a sus Audiencias; y usted, ¿también está haciendo lo mismo?